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ıllı Cine de Colombia

salud  Cine de Colombia 


<strong>Colombia</strong>

Fotograma de la película Garras de oro (mil novecientos veintiseis).

El término cine de Colombia o bien cine colombiano se refiere, en un sentido extenso, a las producciones cinematográficas efectuadas en Colombia o bien consideradas colombianas por otras razones. El cine colombiano, como cualquier cine nacional, es un proceso histórico con una dimensión industrial y artística.

El cine colombiano no ha conseguido ser rentable como industria durante su historia, lo que ha impedido que exista continuidad en la producción y en el uso de realizadores y técnicos.​ A lo largo de las primeras décadas del siglo veinte existieron ciertas compañías que procuraron sostener un nivel incesante de producción mas la carencia de apoyo económico y la fuerte competencia extranjera acabaron por estropear las ideas. En los años mil novecientos ochenta la recién creada Compañía de Promuevo Cinematográfico (FOCINE) de carácter estatal, dejó que se realizasen ciertas producciones. No obstante, la compañía debió ser liquidada a inicios de los años mil novecientos noventa.​

En la actualidad se vive una creciente actividad cinematográfica merced a la Ley de Cine aprobada en el año dos mil tres que ha tolerado que en el país renazcan las ideas en torno a la actividad cinematográfica por medio de la creación del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico (FDC).​

La historia del cine en Colombia comienza en mil ochocientos noventa y siete cuando se registra la llegada del cinematógrafo al país. Solo un par de años ya antes, el aparato de los Hermanos Lumière habría hecho su legendaria aparición pública en la ciudad de París y con la reciente alegría causada alrededor del planeta por la aparición del invento, muchos camarógrafos extranjeros se volcaron con sus cámaras en pos de nuevos paisajes por descubrir, así parece que ciertos incursionaron en territorio colombiano aquel año donde se efectuaron exhibiciones en un inicio en Colón, que por entonces pertenecía a Colombia; de allá pasó a Barranquilla, entonces a Bucaramanga para llegar después a la capital Bogotá donde en el mes de agosto de ese año fue presentado en sociedad en el Teatro Municipal, que estaba localizado en la carrera ocho y fue más tarde destruido.​

Poco tras la introducción del cine al país se desata la Guerra de los Mil Días con lo que las primeras producciones deben aguardar hasta el fin del enfrentamiento civil para salir a la luz. En un comienzo las producciones cinematográficas del país se limitaban a apresar paisajes y instantes de la vida nacional y la exhibición de películas extranjeras era dominada por los Hermanos Di Doménico dueños del Salón Olympia de la ciudad de Bogotá, quienes asimismo generarían la primera película reportaje "El drama del 15 de Octubre" que relata el homicidio del general Rafael Uribe Uribe desatando una enorme polémica.​

Durante los primeros años los realizadores de cine se dedicaban a hacer grabaciones de paisajes y documentales noticiosos para su exhibición pública y solo hasta mil novecientos veintidos, aparece el primer largo de ficción llamado "La María" (de la que se conserva un segmento de veinticinco segundos en la Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano), dirigida por Máximo Pelado Olmedo, un inmigrante de España que trabajaba como distribuidor de cine en Panamá y fue contratado para viajar al Val del Cauca, donde efectuaría el filme basado en la novela homónima del escritor vallecaucanoJorge Isaacs.​

Otro de los vanguardistas del cine en Colombia fue Arturo Acevedo Vallarino un productor y directivo de teatro antioqueño que vivía de hacer obras teatrales en la ciudad de Bogotá, frente a la crisis que se desató en esta actividad por la llegada del cine, Acevedo decidió fundar la compañía Acevedo y también Hijos​ casa productora de mayor duración y continuidad en la historia del cine colombiano con veintitres años de existencia (mil novecientos veintitres a mil novecientos cuarenta y seis) siendo la única que subsistiría a la crisis de los años mil novecientos treinta, dicha productora efectuaría un primer largo en mil novecientos veinticuatro llamado "La desgracia del silencio" dirigido por el propio Arturo Acevedo quien en mil novecientos veintiocho efectuaría un segundo film que es de los pocos que han subsistido en los primeros años de la filma en el país hasta nuestros días titulado Bajo el cielo antioqueño, el que se efectuó más como un capricho de la clase burguesa de la temporada, financiada por el magnate Gonzalo Mejía, que como una realización con intenciones comerciales o bien artísticas si bien alcanzó una esencial y también inopinada aceptación del público; no obstante el filme reflejaba el carácter de la temporada el que venía presentado determinadas peculiaridades comunes no solo en el cine sino más bien en el resto artes a las que se les acusaba de presentar cierta despreocupación o bien evasión de la dura realidad por la que estaba atravesando el país que se recobraba de asoladoras guerras civiles y de la pérdida del Canal de Panamá; a diferencia de esto, las artes por norma general se preocupaban primordialmente de 3 aspectos algo superficiales: el paisajismo, el folclorismo y el nacionalismo, con ciertas salvedades sobre todo en la literatura mas que no eran extrañas al cine excepto ciertas películas como la vallecaucana Garras de oro (mil novecientos veintiseis) que abordaba el controvertido tema de la separación de Panamá de Colombia en mil novecientos tres criticando el papel de E.U. en la toma.​

 

Crisis de la década de 1930

Tras lo que parecía una floreciente industria, en el año mil novecientos veintiocho la compañía Cine Colombia adquirió los estudios de los Hermanos Di Domenico cerrando los únicos laboratorios existentes en Colombia para dedicarse solamente a la exhibición de películas extranjeras que le daban buenos dividendos con lo que se aniquiló inmediatamente la producción nacional. Fue como desde mil novecientos veintiocho hasta mil novecientos cuarenta en Colombia no se generó ni un largo (excepto Al ritmo de las guitarras de Alberto Santana, que jamás fue estrenado).​ De este periodo subsisten, sin embargo, abundantes cortos reportajes o bien noticiosos efectuados por Acevedo y también Hijos.

La transición del cine mudo al cine sonoro, que se empezó en el mundo entero en mil novecientos veintisiete, agudizó el atraso tecnológico que afectaba a los productores colombianos.El cine sonoro era considerablemente más costoso y complicado de hacer, y las compañías locales no estaban en condiciones de competir con las películas de Hollywood, que ofrecían a los distribuidores gran perfección técnica, taquilla fiable y costes bajísimos en tanto que la inversión se libra en el mercado estadounidense. A esto se aúna la competencia del cine argentino y mexicano, que atravesaban sus "edades de oro".​ No obstante, fue ese ejemplo de éxito de otros países sudamericanos el que incitó a ciertos empresarios a probar su suerte en la producción de cine colombiano. Entre mil novecientos cuarenta y uno y mil novecientos cuarenta y cinco se estrenaron diez films de ficción colombianos, efectuados por 4 compañías:

Ducrane Films: Dirigida por Oswaldo Duperly, un empresario bogotano que había vivido en E.U.. Comenzaron en mil novecientos treinta y nueve efectuando cortos promocionales y noticiarios, para entonces generar Allí en el Trapiche (mil novecientos cuarenta y tres), Golpe de Gracia (mil novecientos cuarenta y cuatro), y Camino de Luz (mil novecientos cuarenta y cinco).

Calvo Largometraje Company: Empresa vallecaucana, dirigida por el de España Máximo Pelado, quien había llegado a Colombia en tiempos del cine silente para dirigir una adaptación de la novela María (mil novecientos veintidos). Efectuó Flores del Val (mil novecientos cuarenta y uno) y Castigo del Bravucón (mil novecientos cuarenta y cinco)

Patria Films: Formada por los actores chilenos de la compañía de variedades Álvarez-Sierra. Participaron en Allí en el Trapiche, y generaron Antonia Beatos (mil novecientos cuarenta y cuatro), Bambucos y Corazones (mil novecientos cuarenta y cinco), y El sereno de la ciudad de Bogotá (mil novecientos cuarenta y cinco).

Cofilma: Compañía antioqueña formada por inversores locales. Generaron Anarkos (mil novecientos cuarenta y cuatro) y La canción de mi tierra (mil novecientos cuarenta y cinco)

Es probable que Allí en el Trapiche sea la única película de este periodo que dejó a sus productores recobrar la inversión merced al apoyo recibido por el Cineasta Mexicano Rodolfo Espino. El segundo gobierno de Alfonso López Pumarejo aprobó en mil novecientos cuarenta y dos la Ley Novena, que establecía exenciones arancelarias y de impuestos para promover la producción. Si bien esta ley no llegó a aplicarse ciertamente en beneficio de las compañías colombianas, sentó un precedente de (enclenque) protección estatal al cine. Todas y cada una de las compañías acabaron en la quiebra y pasó una década antes que alguien se expusiera nuevamente a generar un film.

La falta de ocasiones comerciales y apoyo estatal no impidió que en los años mil novecientos cincuenta se ensayasen diferentes modelos de producción. Quizá el más interesante fue el corto surrealista La langosta azul (mil novecientos cincuenta y cuatro), producido por un conjunto de artistas de la costa Atlántica entre quienes se contaban Gabriel García Márquez y Enrique Grau. Si bien estos artistas no prosiguieron trabajando en el medio cinematográfico, García Márquez seguiría cooperando más adelante en múltiples proyectos como argumentista.​ Otro de los artistas que procurarían ineficazmente conseguir desarrollar una carrera cinematográfica en el país fue el escritor Fernando Vallejo, quien a lo largo de la década de mil novecientos ochenta procuró efectuar producciones cinematográficas que no solo no consiguieron apoyo estatal sino fueron censuradas. Pese a que Vallejo procuraba retratar en sus películas la problemática de la violencia nacional, debió efectuarlas en México.​

 

Cine de la pornomiseria

El cine de la pornomiseria fue el término que se empleó por la crítica en Colombia a lo largo de los años mil novecientos setenta para llamar a aquel cine que se calidad de la pobreza y la miseria humana para ganar dinero y lograr reconocimiento internacional. El término "pornomiseria" fue acuñado por el directivo argentino Luis Puenzo para criticar los excesos en la representación de la marginalidad en el cine sudamericano.​

Una de las películas más atacadas desde esta perspectiva fue Gamin, (mil novecientos setenta y ocho) de Ciro Durán un reportaje sobre los pequeños de la calle que aparte de hacer tomas de la pobreza en la calle, se calidad de la escenificación para recrear situaciones como la de pequeños robando radios de vehículos. Quienes encabezaron la crítica contra esta forma de hacer cine fueron los miembros del autodenominado Conjunto de Cali (producto del Cine-club de Cali del escritor Andrés Caicedo) , los reconocidos cineastas Carlos Mayolo y Luis Ospina. Ellos efectuaron, entre otros muchos, el reportaje Sujetando pueblo, donde hacían una sátira de la pornomiseria.​

El veintiocho de julio de mil novecientos setenta y ocho por medio del decreto mil novecientos veinticuatro nace la Compañía de Promuevo Cinematográfico FOCINE para dirigir el Fondo de Promuevo Cinematográfico que había sido creado un año ya antes. FOCINE era una entidad adscrita al Ministerio de Comunicaciones que dejó que en más o menos diez años se realizasen con apoyo estatal veintinueve largos y un buen número de cortos y reportajes, no obstante las contrariedades administrativas estropearon la iniciativa y FOCINE debió ser liquidada en el año de mil novecientos noventa y tres.​

Dentro de este periodo se resaltaron las producciones de Carlos Mayolo, por su aporte a la renovación de la estética y el lenguaje visual del cine nacional​ como las comedias de Gustavo Nieto Roa que pese a ser consideradas por la crítica como películas de pocas intenciones artísticas conseguían esenciales ingresos en taquilla al amoldar la fórmula del cine mexicano que apelaba a los elementos populares.​

Durante la última década del siglo veinte tras la pérdida del apoyo estatal con la liquidación de FOCINE, los realizadores del país volcaban sus esperanzas en las coproducciones con países europeos y el capital privado que muy raras veces invertía en tales proyectos, no obstante se consiguieron efectuar ciertas películas señaladas como lo fueron las producciones del director de cine Sergio Cabrera cuya película La estrategia del caracol cosechó múltiples premios internacionales lo que provocó una enorme interés del público del país superando, como pocas películas nacionales, el millón y medio de espectadores, por otra parte el director Víctor Gaviria se resaltó por sus películas de corte social que escandalizaron a ciertos campos de la opinión pública por enseñar la realidad de la vida de los pequeños de la calle.Para el siglo veintiuno se acrecentó la producción nacional merced a la ley de cine, aprobada en dos mil tres, en este periodo se han efectuado diferentes cintas que han despertado el interés del público local, como fue el caso de Soñar no cuesta nada de Rodrigo Triana, una producción que alcanzó cerca de un millón doscientos mil espectadores​ o bien El colombian dream de Felipe Aljure, que resaltó por sus innovaciones técnicas y narrativas jamás ya antes vistas en el cine colombiano. Ciertos han llegado a estimar este periodo como el «renacimiento del cine colombiano» y la más clara posibilidad en su historia de tener una industria afianzada.​ Además de esto hay que resaltar que múltiples actores internacionales han visitado Colombia para efectuar múltiples películas, como es el caso del actor Tom Cruise que en el mes de agosto de dos mil quince aterrizó en Colombia para el comienzo del rodaje de la película Mena, la que cuenta en su reparto con actores colombianos. En dos mil dieciseis por vez primera el cine colombiano hace historia en Hollywood con la película El abrazo de la víbora del directivo colombiano Ciro Guerra, siendo nominada como mejor película de habla no inglesa en la edición número ochenta y ocho de los premios Óscar.​

La Ley ochocientos catorce de dos mil tres, famosa como Ley del Cine fue aprobada en segundo discute en la plenaria del senado, por lo cual: "se dictan reglas para el promuevo de la actividad cinematográfica en Colombia", a través de cobro de impuestos a distribuidores, exhibidores y productores, cuyo recaudo va a estar destinado a respaldar a realizadores de largos, cortos y reportajes, como proyectos de capacitación de públicos. Dichos fondos son administrados por El Fondo Mixto de Promoción Cinematográfica PROIMAGENES en Movimiento.​ Merced a esta ley a lo largo de la primera década del siglo veintiuno la producción cinematográfica aumentó significativamente.​

Victor Gaviria consiguió tener 2 películas nominadas a la Palma de Oro en Cannes.

El cine colombiano ha tenido una escasísima presencia en escenarios internacionales, no obstante ciertos reportajes de los años mil novecientos setenta consiguieron cierto reconocimiento, tal es el caso de Chircales (mil novecientos setenta y dos), de Marta Rodríguez y Jorge Silva que consiguió múltiples premios internacionales. En el cine argumental se han alcanzado ciertos reconocimientos en el exterior en especial en los años mil novecientos noventa cuando el directivo Sergio Cabrera consiguió múltiples premios con sus películas, destacándose La estrategia del caracol (mil novecientos noventa y cuatro), al tiempo que el director Víctor Gaviria consiguió que sus películas Rodrigo D: No futuro (mil novecientos noventa), y La vendedora de rosas (mil novecientos noventa y ocho), ganasen abundantes premios de prestigio internacional y llegaron a ser nominadas a la Palma de Oro en el Festival de Cine de Cannes. En los años dos mil se resaltó la participación de la actriz Catalina Sandino Moreno en la coproducción colombo-estadounidense María llena eres de gracia, papel que le valió el Oso de Plata a la mejor interpretación femenina en el Festival Internacional de Cine de Berlín de dos mil cuatro, premio que compartiría con la actriz sudafricana Charlize Theron por su interpretación en Monster y, ese año, una nominación al premio Oscar a la mejor actriz. Otro logro internacional para el cine colombiano vino de una parte de la película Al final del fantasma dirigida por Juan Felipe Orozco, en tanto que pese a que esta ha tenido una difusión a nivel nacional primordialmente, fue vista por ciertos empresarios de Universal Pictures quienes se interesaron por la cinta y efectúan una adaptación.​ Del mismo modo se resaltó la película dirigida por Carlos Moreno, Can come cánido, por ser elegida para el Festival de Cine de Sundance. Directivos colombianos como Ciro Guerra "Los viajes del viento" y Rubén Mendoza "La cerca", han recibido reconocimiento en el Festival de Cine de Cannes.​

La producción reportaje en Colombia ha sido variada y de calidad. No obstante no ha sido extensamente difundida por las barreras que impone la industria cinematográfica en cuando a la exhibición y distribución del material. Pocos son los espectadores interesados en acercarse a este material audiovisual.

Durante la década de mil novecientos setenta, en la urbe de Cali se vivió un enorme "bum" no solo referente al cine sino más bien a las artes normalmente, allá nació el llamado Conjunto de Cali o bien Caliwood, haciendo referencia a Hollywood, del que harían parte Carlos Mayolo, Luis Ospina, Andrés Caicedo, Oscar Campo entre otros muchos documentalistas y cineastas que retrataron en imágenes en movimiento una urbe y unas realidades particulares. Al tiempo documentalistas como Marta Rodríguez y Jorge Silva registraban un sin fin de imágenes reportajes que, acercándose a la antropología, retrataban formas de vida y realidades ignotas para muchos.

El trabajo de estos y otros documentalistas colombianos, esta referido en el único libro que se ha publicado sobre la historia de este género en el país titulado: "Acercamiento al reportaje en la historia del audiovisual colombiano" (Ed. O bien. Nacional, dos mil nueve). La autora que es la enseñante y también estudiosa Carolina Patiño Ospina, asimismo lidera desde el año dos mil seis el conjunto de investigación Reportaje Colombia de la Escuela de Cine y T.V. de la Universidad Nacional de Colombia.

El conjunto que está formado por estudiantes, enseñantes y documentalistas, aparte de efectuar reportajes que contribuyan a la memoria histórica y cultural del país, asimismo labora en el fortalecimiento y desarrollo de sus 2 primordiales líneas de investigación: "El reportaje y el inconveniente de distribución" y "La docuterapia". (www.documentalcolombia.org)

La realización de cine de animación en Colombia, como en el resto de Latinoamérica ha presentado un desarrollo irregular y escaso y es solo hasta los años recientes donde la animación comienza a cobrar relevancia. Las primeras ideas en el país se produjeron en torno a los años mil novecientos setenta singularmente en la producción de comerciales de T.V., no obstante fue a fines de esta década que brota la figura del director Fernando Laverde quien de forma experimental y con escasos recursos se transforma en el vanguardista del Stop Motion en Colombia​ efectuando diferentes cortos de animación que consiguen reconocimientos nacionales y también internacionales.Para los años mil novecientos ochenta, el bogotanoCarlos Santa explora el planeta de la animación cinematográfica mediante las artes plásticas efectuando en mil novecientos ochenta y ocho con el apoyo de FOCINE​ la película El pasajero de la noche y en mil novecientos noventa y cuatro estrena en el Festival de Cine de CaracasLa selva obscura, películas que recibieron esenciales reconocimientos por su nivel artístico y narrativo. En la primera década del siglo veintiuno se produce una enorme actividad en la animación en Colombia merced al interés de las nuevas generaciones por esta actividad y al desarrollo de la tecnología; en dos mil tres nace el festival de animación y juegos para videoconsolas LOOP donde se promueve y premia el trabajo de los animadores colombianos y sudamericanos.​

En Colombia existen 6 grandes exhibidores de cine comercial relacionados ahora en su orden de importancia:

Además de las grandes empresas comerciales, existen múltiples exhibidores de cine independiente entre aquéllos que se resaltan Babilla Cine, el Cine Club el Muro, la Cinemateca Distrital (las 3 en la ciudad de Bogotá) y la Sala de Cine Los Acevedos del Museo de Arte Moderno de la capital, como otros cineclubes en diferentes urbes del país.

 

Estrenos en Colombia

La siguiente tabla presenta las estadísticas comparativas de los estrenos del cine nacional frente al cine extranjero a nivel nacional, publicadas por el Fondo Mixto de Promoción Cinematográfica, (Proimagenes en movimiento), con base en las próximas fuentes:​

 

    • 1993 - mil novecientos noventa y nueve, "Impacto del campo fonográfico sobre la economía colombiana: actual situación y perspectivas" Zuleta, Jaramillo, Reina, Fedesarrollo, dos mil tres.

 

  • 2000 - dos mil seis, Dirección de Filma 1, Cinecolombia

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