PATRIMONIO CULTURAL LATINO (2018-2019)

INFORMACIÓN SOBRE HISPANOAMÉRICA: CULTURA, HISTORIA, RECURSOS, TURISMO, CIUDADES Y NOTICIAS

Todo sobre Argentina y los Argentinos:

ıllı Gregorio García de Tagle wiki: info, historia y vídeos


La información contenida en esta web debe ser considerada como información general, de carácter formativo, educativo o divulgativo, y no puede ser utilizada o interpretada como consejo o diagnótico médico, psicológico o de ningún otro tipo. Es posible que algunos datos mostrados no esten actualizados. Por ello, en caso de duda lo recomentable es consultar a un experto cualificado.


 


 



salud  Gregorio García de Tagle 


El trece de enero de mil ochocientos doce fue nombrado, así como Miguel Carballo, en el cargo de Consultor General de Gobierno del Primer Triunvirato, cargo que había tenido el doctor Miguel Mariano de Villegas desde el veintiocho de noviembre de mil ochocientos diez.


El veinte de abril de mil ochocientos catorce fue nombrado auditor de Guerra y después, en mil ochocientos quince, pasó a ocupar una vocalía del Tribunal de Apelaciones y también hizo un alto en su carrera judicial.


El veintitres de abril Gregorio Tagle y el otro de los vocales de la Cámara de Apelaciones, Alejo Castex, comenzaron por orden del cabildo procesos por delitos de facción, excesos en la administración pública y también infidencia contra Agustín José Donado, Gervasio Posadas, Juan Larrea, Nicolás Herrera, Elías Galván entre otros muchos, sindicados como adherentes al régimen destituido. Los imputados padecieron el embargo de sus recursos y el destierro.


Desde mayo de mil ochocientos quince al veintidos de junio de mil ochocientos dieciseis el doctor Tagle fue Ministro o bien Secretario de Estado del cuarto Directivo Supremo, Ignacio Álvarez Thomas.


En mil ochocientos quince, habiendo sido ya nombrado Secretario de Estado, Gregorio Tagle recibió las quejas del cónsul y empresarioestadounidenseThomas Lloyd Halsey, quien empleó el corso como negocio y medio político al unísono, por la adopción de fuertes tarifas aduaneras por el gobierno de la ciudad de Buenos Aires en productos que afectaban los interes de tipo comercial norteamericanos mas no los británicos.


Mientras tanto en Europa, el veintiseis de septiembre de mil ochocientos quince los monarcas acordaron la santa Coalición, —la como, siguiendo las recomendaciones del Congreso de Viena, mantenía a todos y cada uno de los gobiernos establecidos en Europa y fomentaba la paz entre ellos— con lo que el rey de España Fernando VII pudo dedicar sus sacrificios al intento de reconquistar la América de España. La acción del PapaPío VII, que lanzó la encíclica legitimista de mil ochocientos dieciseis, por la que bendecía las acciones represivas de los realistas en España, respaldaba su actitud beligerante. Y en Francia fue restituida la dinastía de los Borbones en la persona de Luis XVIII después de depuesto el poder napoleónico y la diplomacia francesa abandonó la política conveniente a la emancipación de las colonias españolas. Desde ese instante, defendiendo del principio de legitimidad monárquica esgrimido por la diplomacia francesa en el Congreso de Viena y en la santa Coalición, planteó la creación de 2 monarquías constitucionales, una en la ciudad de Buenos Aires y otra en México.


Todos los sacrificios militares del gobierno de Pueyrredón estuvieron orientados a 2 objetivos centrales: machacar la Liga Federal del Litoral y Córdoba y mantener los sacrificios de San Martín en su campaña a Chile. El frente norte fue descuidado y, si bien prosiguió existiendo, el Ejército del Norte fue destinado a someter las rebeliones de los caudillos federales, como la rebelión autonomista de Borges en la ciudad de Santiago del Estero y las recurrentes insurjas federales en Córdoba.


Como Ministro de Relaciones Exteriores, tuvo un papel esencial en la dureza con que se trató a la oposición a lo largo de ese periodo, incluyendo los exilios con que se condenó a Manuel Dorrego, Manuel Moreno y otros.


También fue responsable de la busca de un rey europeo, labor que fue encomendada a múltiples personajes, como Bernardino Rivadavia, Julián Álvarez y otros, con aspirantes como el futuro Luis Felipe de Francia, o bien un hermano menor del rey de España Fernando VII.


El historiador argentino y unitario Bartolomé Mitre, justifica estas acciones llevadas a cabo por el Directorio Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, elaborando el próximo juicio:


Siendo un riesgo para los dos vecinos de la actitud de Artigas, lo era todavía más para la República Argentina, puesto que mientras que existiese ese foco disolvente de anarquía crónica, era imposible toda organización nacional y fugaz toda combinación política o bien militar. En vista de ese inconveniente de las armas habían sido impresionantes para solucionar en el curso de la revolución. Unos pensaron que las Provincias Argentinas no tenían fuerzas propias para triunfar de España y procuraron por la diplomacia el concurso directo de naciones extrañas Otros se convencieron que no tenían elementos de gobierno propio y procuraron la salvación en la monarquía, con el concurso de las grandes potencias europeas, sin excluir el de España, sobre la base de la independencia garantida. Ciertos fueron más allí y estimando que la anarquía era el peor de todos y cada uno de los males y que el mal era insanable, se resignaban a ser colonia de Portugal ya antes de someterse al yugo de España.


Un hecho esencial ocurrió a lo largo de esa guerra: a mediados de mil ochocientos dieciseis José Gervasio Artigas, el líder de la Revolución Oriental iniciada en la Banda Oriental de las Provincias Unidas del Río de la Plata, le solicitó ayuda al cónsul de E.U. en la ciudad de Buenos Aires Thomas Lloyd Halsey. En la entrevista, el acierto político de Artigas evitó la injerencia directa de una nación extranjera en el proceso revolucionario – al no admitir las escuadras de mesnaderos estadounidenses que Halsey le ofreció- y extendió en cambio, mediante la guerra de corso, la lucha desde el Río de la Plata a los mares del planeta. Práctica usual en la temporada –empleada por Buenos Aires contra los españoles, por servirnos de un ejemplo- consiste en el otorgamiento, por la parte de uno de los beligerantes, a simples particulares, de la autorización para armar barcos mercantes, capacitándolos para agredir o bien asaltar a los navíos oponentes y hacerlos presas. El cónsul de Norteamérica partió de Purificación con las patentes de corso destinadas a Baltimore y una carta de Artigas para el presidente James Monroe.


Es desde entonces que se empezó una febril actividad corsaria, con las patentes en blanco que el cónsul estadounidense hace llegar a Baltimore y a otros puertos de E.U.. Desde mil ochocientos diecisiete hasta mil ochocientos veintiuno – con Artigas ya vencido y asilado en el Paraguay- exactamente las mismas proseguirían siendo concedidas por el propio cónsul Halsey, que cooperó por todos y cada uno de los medios con la revolución –que coincide con su negocio- como intercesor y gerente frente al Estado Oriental: aun llegó a actuar como armador de expediciones.


Sin embargo, en paralelo hubo asimismo manifestaciones de amistad argentino-norteamericanas. El veintiocho de febrero de mil ochocientos dieciocho llegó a Buenos Aires la fragata estadounidense "Congress" trayendo a su bordo la misión mandada por James Monroe para que informara a su gobierno sobre la capacidad de las Provincias Unidas para desenvolverse como nación independiente.


El 1 de enero de mil ochocientos veinte reventó una revolución liberal en España, empezando el Trienio Liberal y suspendiendo claramente la proyectada expedición reconquistadora al Río de la Plata.


Con la disolución del Congreso se empezó la llamada Anarquía del Año XX. Días después designó una Junta de Representantes que tuvo como misión nombrar al nuevo gobernante. Desde allá, con la falta de una Constitución que regulara la organización del país, la conducción de la Provincias Unidas Del Río de la Plata fue ejercida en forma fáctica por los Gobernantes bonaerenses. Legalmente solo se ocupaban de las relaciones exteriores, mas el manejo del puerto de la ciudad de Buenos Aires les dejaba ejercer una fuerte presión política sobre las provincias del interior.


En agosto de mil ochocientos veintidos Tagle retornó a Buenos Aires y Tagle encabezó una primer conspiración contra las reformas eclesiásticas impulsadas por Bernardino Rivadavia, Ministro del gobernante de la ciudad de Buenos Aires el Brigadier General Martín Rodríguez que fue sofocada inmediatamente y Tagle pasó un breve tiempo en la prisión. En aquella ocasión su mujer Doña Máxima Olmos prestando por él, voz y caución, logró su liberación.


En mil ochocientos veintitres, Tagle se transformó en el líder de una conspiración mucho más esencial, que englobaba la Iglesia y los movimientos de católicos laicos que se oponían a las reformas.


Revolución de los Apostólicos ocurrida el veinte de marzo de mil ochocientos veintitres o bien asimismo llamada "El motín de Tagle", fue una reacción contra las reformas eclesiásticas sancionadas el año precedente con la Ley de Reforma General del Orden Eclesiástico.


Bernardino Rivadavia era católico mas había adoptado las ideas regalistas de Europa y deseó aplicarlas en el país. Esta doctrina mantenía que no existía un Iglesia Universal regida por el Papa sino existían comunidades nacionales de fieles a los que el gobierno podía dirigir. Rivadavia contó con el apoyo de ciertos sacerdotes como Valentín Gómez, Gregorio Funes, Julián Segundo de Agüero y otros.


El 1 de julio de mil ochocientos veintidos, Rivadavia publicó una serie de decretos reformistas, que fueron completados 6 meses después por la ley de la Cámara de Representantes que dictó, el veintiuno de diciembre, la "Ley de Reforma General".


Estas resoluciones afectaban eminentemente a las órdenes religiosas, cuyos miembros eran considerados más fieles a la santa Sede que los sacerdotes del clero secular.


Los despojos arbitrarios y unilaterales de la administración rivadaviana así como el rol de la Iglesia Católica en la génesis de la nacionalidad argentina son causa de la reparación histórica que basa el presente mantenimiento del culto católico en la Argentina, regulado por la Ley veintiuno.540 sobre la "Asignación a ciertos dignatarios pertenecientes al Culto Católico Apostólico Romano".


La reforma desató una auténtica guerra periodística. Por una parte Juan Cruz Varela y Florencio Varela defendían la situación del Gobierno en "El Centinela" y "El Lobera del Año XX". Por el otro fray Cayetano Rodríguez y fray Francisco de Paula Castañeda atacaban vigorosamente a Rivadavia. El Gobierno decidió exilar a Castañeda a Carmen de Patagones, mas el monje escapó a Montevideo. El presbítero Mariano Medrano —Vicario Provisorio de la santa Sede al haber quedado vacante el puesto de prelados de la ciudad de Buenos Aires desde 1812— se opuso enérgicamente a las reformas rivadavianas.Entre los opositores más sobresalientes a las políticas de Rivadavia se hallaba el monje Francisco de Paula Castañeda cronista y escritor satírico que le dedicó a Rivadavia las próximas líneas:


Los conjurados en número aproximado de doscientos penetraron en la plaza de la Victoria al grito de ¡Viva la religión! ¡Mueran los herejes!


El organizador militar fue Rufino Bauzá que consiguió reunir ciento cincuenta hombres y atacó de madrugada el Fuerte, que prácticamente consiguió ocupar; consiguió poner en libertad a los presos encerrados en exactamente el mismo. El mando pasó al coronel José María Urien, uno de los presos librados, mas este fracasó en tomar el gobierno. Las fuerzas gubernativos desperdigaron de forma rápida a la manifestación, y la mayor parte de los líderes fueron capturados, ejecutados o bien castigados con dureza.


El coronel José María Urien y el capitán José Benito Peralta fueron ejecutados, mas el juicio fue suspendido y sus documentos destruidos por orden de Rivadavia.


En mil ochocientos veintisiete Tagle volvió a Buenos Aires siendo entonces gobernante de la ciudad de Buenos Aires su amigo personal Manuel Dorrego. En aquella temporada la Argentina estaba organizada como una Confederación y estaba en plena Guerra Argentino-Brasileira (mil ochocientos veinticinco-mil ochocientos veintiocho). Bien recibido fue nombrado secretario y después miembro del Tribunal de Apelaciones de la Provincia de la ciudad de Buenos Aires, el tribunal judicial más viejo de la Argentina cuya primera aparición de este cuerpo es de mil seiscientos sesenta y uno, cuando la declinante Casa de Austria creó la (primera) Real Audiencia de la ciudad de Buenos Aires, escisión de la de Charcas.


Los oficiales del ejército se sintieron ultrajados por el tratado de paz, puesto que pensaban que había sido firmado cuando ellos aún estaban en condiciones de seguir la lucha. Al frente de ellos se puso el general Juan Lavalle, que había tenido un enfrentamiento personal con el partido federal porteño. Enfadado por el tratado de paz, se alió con los opositores de Dorrego, muchos de ellos mercaderes que habían demandado a este que firmara cualquier tratado de paz con tal de ver levantado el bloqueo y detenido el flujo de dinero al ejército y la flota. Lavalle y sus aliados no parecieron percibir que se oponían a Dorrego por razones opuestas.De esta forma reventó la Segunda guerra entre unitarios y federales en el interior (mil ochocientos veintiocho-mil ochocientos treinta y uno). A lo largo de esta guerra Tagle se inclinó por el bando unitario dirigido por el general Lavalle -que fue derrotado- mas cuando Lavalle fracasó en frenar la reacción federal, medió entre este y Juan Manuel de Rosas, lo mismo que procuró Manuel José García.


Para enfrentar las elecciones legislativas para la Junta de Representantes de la ciudad de Buenos Aires del veintiocho de abril de mil ochocientos treinta y tres el partido federal se dividió en 2 fracciones. Estas listas, las dos federales, se llamaron en el conocimiento popular como: la número 1 la de los lomos negros o bien apostólicos –que triunfó- y la número dos como la de los cismáticos. Esta duplicidad de listas contó con la conformidad de Juan Manuel de Rosas, pues encabezaba las dos representaciones como Gregorio Tagle, que asimismo figuraba en las dos listas. Era imposible no ser escogido.


Balcarce al lado de su ministro de guerra, Enrique Martínez unieron a su alrededor a miembros del viejo partido directorial y los líderes del partido unitario, mientras que Rosas se ausentó de la ciudad de Buenos Aires para organizar y liderar la Campaña al Desierto que se efectuó en mil ochocientos treinta y tres y principios de mil ochocientos treinta y cuatro. En ese tiempo Tagle padeció la falta de confianza de la esposa de Rosas, Encarnación Ezcurra.


En mil ochocientos treinta y cuatro fue asimismo ministro de gobierno de Juan José Viamonte, prosiguió ejercitando la presidencia del Tribunal de Apelaciones.


Durante el gobierno de Viamonte hubo un nuevo enfrentamiento entre la Iglesia católica en Argentina que deseaba nombrar como prelados de la ciudad de Buenos Aires al entonces prelados ayudar Mariano José de Escalada al tiempo que el preferido del gobierno era el prelados Mariano Medrano. El gobernante Viamonte no dejó que aceptara Escalada argumentando, a del mismo modo que lo hicieron otros estados americanos de la temporada, que la Provincia de la ciudad de Buenos Aires sostenía el derecho de Patronato regio que el Papa había concedido a los Reyes de España y Portugal a cambio de que estos apoyaran la evangelización y el establecimiento de la Iglesia católica en América y en Asia por considerarse la Provincia de la ciudad de Buenos Aires continuadora de las obligaciones históricas y legales de la corona de España sobre la Iglesia católica en sus territorios. Para proteger su situación, Viamonte formó una junta llamada Concilio Provincial con treinta y nueve jurisconsultos y teólogos, uno de ellos Tagle, pidiéndoles que respondieran un cuestionario sobre el derecho de patronato de su gobierno, y sobre los límites de la autoridad del Papa. El resultado fue un enorme cúmulo de contestaciones, de las que participaron figuras tan dispares como los abogados Pedro José Agrelo y Manuel Vicente Maza, y los teólogos Domingo Achega y José Acosta. La postura extendida de las contestaciones era conveniente a la tesis que mantenía el patronato en favor del gobierno. La resolución final la debió tomar un nuevo gobernante, Manuel Vicente Maza, que decidió mantener el derecho del gobierno a ejercer el patronato, mas que simultáneamente decidió admitir a Medrano como prelados.


Para ciertas versiones murió preso por Rosas el ocho de abril de 1845 y para otras no fue básicamente perseguido y ejercitó como letrado particular hasta su muerte.






Está aquí: Inicio > [ ARGENTINA ] > ıllı Gregorio García de Tagle wiki: info, historia y vídeos

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Ver políticas