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salud  Doctrina de la real malicia 


New York Times contra Sullivan

La doctrina de la “real malicia” nace en los U.S.A. de América, con el caso New York Times Vs Sullivan del año mil novecientos sesenta y cuatro.


Todo empieza cuando se publica en el New York Times una pedida financiada por sesenta y cuatro personas, donde se describen actitudes segregacionistas en la urbe de Alabama, contra un conjunto de participantes de la manifestación de raza negra dirigidos por el doctor Martin Luther King.Sullivan, comisionado de la urbe, se siente ofendido por las expresiones vertidas en la pedida contra la policía en tanto que esta estaba bajo su autoridad.


La jurisprudencia sentada por la Corte de U.S.A., acota los extremos de aplicabilidad de la doctrina de la “real malicia”, estos son:



  • a) La calidad de figura pública del sujeto pasivo.
  • b) La imprudente despreocupación sobre la falsedad de la manifestación.
  • c) La distinción entre aseveraciones de hechos sujetos a la calificación de verdaderos o bien falsos, en contraposición a la manifestación de creencias.

Respecto del punto a), la Corte de Norteamérica, amplió entonces en siguientes fallos el carácter de funcionario público requerido para la aplicabilidad de la doctrina en cuestión; haciéndola extensiva a figuras privadas que de manera voluntaria se han expuesto a algún tema de interés público.


Con referencia al requisito de b) la Corte en New York Times enunció como condición de la responsabilidad de quien efectuara la manifestación que lo hiciese con conocimiento de la falsedad o bien imprudente despreocupación sobre su verdad o bien falsedad. Requiere, entonces, con referencia al tipo penal de la figura, por lo menos, el dolo eventual largamente elaborado por la doctrina penal, descartando toda posibilidad de interpretarlo en la categoría de los delitos irresponsables.


Lo expresado en el punto c), esto es, la precisa y anterior distinción entre expresión de hechos y expresión de creencias. Esta distinción no brota de la doctrina de la Corte de Norteamérica, sino más bien hasta el fallo Gertz, donde se señaló que no existe ninguna protección constitucional respecto de expresiones falsas sobre hechos, mas no implica esto decir que la expresión de creencias pueda ser limitada, sino más bien todo lo opuesto.De este modo, en “New York Times Vs. Sullivan", se le da a los dichos sobre los hechos tanta relevancia como la opinión, en lo que se refiere a la libertad de expresarlos.


Para Gregorio Badeni, la doctrina de la real malicia reconoce su fuente en la Constitución de los USA de Norteamérica y no en el common law, en especial en las enmiendas I y XIV. Estas reformas establecen, la inviabilidad de establecer reglas restrictivas de la libertad de prensa la primera y fuente de nuestro art. treinta y dos y la segunda se refiere a que los Estados no van a poder legislar limitando prerrogativas o bien inmunidades constitucionales, ni privar de libertades a las personas sin el debido proceso legal.En cambio Santos Cifuentes la sitúa como una derivación del common law, o sea una habitual construcción del derecho anglo sajón al decir “Es incuestionable que, entre nosotros, es realmente difícil aplicar la construcción que es producto del common law, por causa de su fuente histórica de la Constitución nacional, que fue la estadounidense.”


Existen en la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación una esencial cantidad de fallo que hacen referencia a la doctrina de la real malicia, entre ellos encontramos: "Haragán, J.A. c/ Ediciones La Urraca " del 19/11/91 ( Fallos 314:1517 ); "Abad, Manuel Eduardo s/ calumnias y también injurias " del 07/04/92 ( Fallos 315 : seiscientos treinta y dos ); "Tavares, Flavio Arístides s/ calumnias y también injurias " de agosto de mil novecientos noventa y dos ( Fallos 315: mil seiscientos noventa y nueve ); "Suárez, Facundo Vs. Cherasny s/ demanda ", del 04/05/95; "Morales Solá, Joaquín M. s/ injurias" del 12/11/96; “Pandolfi, Oscar R. c/ Rajneri, Julio R.” del 1/7/97, aparte de otra cantidad que fue resuelta en instancias inferiores sin llegar al más alto tribunal.


Tres fallos medulares sobre la doctrina de la real malicia y su aplicación en el derecho argentino estos son, en orden cronológico: “Vago c/ Ediciones La Urraca S.A.”; “Morales Solá, Joaquín” y “Pandolfi, Oscar R. C/ Rajneri, Julio R.”


Vago c/ Ediciones La Urraca S.A.


Fue en el caso “Vago c/ Ediciones La Urraca S.A.”, del doce de junio de mil novecientos noventa, resuelto por la sala A de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, donde por vez primera se ve la aplicación de las reglas de la real malicia.A modo de introducción, resulta conveniente hacer una breve recensión de los hechos generadores del caso en cuestión.


El detonante de la demanda fue una nota de Horacio Verbitsky en la gaceta El Cronista de la ciudad de Buenos Aires.


En razón de los decretos dos mil cuarenta y nueve, dos mil cincuenta y dos, dos mil sesenta y nueve y dos mil setenta de octubre de mil novecientos ochenta y cinco, que imponen el estado de lugar, dispuso la detención por la parte del Poder Ejecutivo de múltiples personas a causa del supuesto activar de determinados conjuntos, que provocaban la alarma pública y un estado de “perturbación social”.En el voto de la juez Ana María Luaces, al que adhirieron los jueces Jorge Escuti Pizarro y Hugo Molteni, se expresó:

“Cabría puesto que aseverar asimismo en la especie, tal y como se lo juzgará en los procedentes judiciales ya antes convocados, que las creencias o bien críticas cuando son dirigidas a una persona pública; no pueden ser ligeramente cercenadas o bien dar origen al deber de indemnizar en tanto se refieren a la actividad pública que despliegan, todavía cuando las expresiones empleadas o bien el estilo periodístico corrosivo pudiesen producir el desazón del perjudicado. Semejantes criterios podrían conducir a anular el valor de la libertad de prensa, salvo claro está cuando se incurriere en calumnias, lo que acá no sucedió”.

El caso llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en tal instancia en su fallo del diecinueve de noviembre de mil novecientos noventa y uno.


Del fallo de cámara y del siguiente de la Corte brota que:


a) La libertad de prensa es indispensable a un sano sistema democrático importando una contribución definitiva a la capacitación, información y orientación de la opinión pública.b) incluye el derecho de dar y percibir información sobre las actividades públicas o bien de interés general.c) No resguarda los abusos, mas si las expresiones imprecisas o bien falsas, cuando se refieren a figuras públicas y respecto de temas de relevancia institucional.e) Cuando la fuente de la información es el Gobierno Nacional se alardea auténtica.


Resulta esencial, si bien opuesto a la aplicación de la doctrina de la real malicia el voto elaborado por el juez Eduardo Vocos Conesa cuando la sala II de la Cámara Nacional de apelaciones en lo civil y comercial Federal decidió el diez de febrero de mil novecientos noventa y cinco, el caso “Ramos c/ LR2 Radio Belgrano”.El juez Vocos Conesa, cuestionó la inserción en nuestra doctrina judicial de las reglas de la real malicia manadas de una interpretación de la Enmienda 1 de la Constitución de los USA, “porque las valoraciones ético jurídicas y las costumbres de nuestro pueblo muestran marcadas diferencias con las que dominan en el país del Norte (léase aborto, pena capital, eutanasia, fecundación in vitro, intervenciones quirúrgicas para el cambio de sexo, etcétera)...”De modo alguno pueden ponerse como un ejemplo de diversidad entre 2 pueblos cuestiones que nada deben ver con la aplicabilidad o bien no de una doctrina determinada, no son en nada equiparables semejantes ejemplos con el tema que nos ocupa.


Morales Solá, Joaquín


El Caso “Morales Solá” resuelto por la Corte suprema el doce de noviembre de mil novecientos noventa y seis revela una mayor aplicación de la doctrina en nuestro derecho. Anula la sentencia condenatoria contra el cronista político Joaquín Morales Solá de la instancia inferior con ocasión de la querella por injurias promovida por Dante Giadone, en virtud de la publicación por el citado cronista del libro “Asalto a la Ilusión”, Ed Planeta, Buenos aires, 1990.Tanto el recurrente como el a quo desarrollaron sus argumentaciones basándose en la doctrina de la real malicia. Decide que la sentencia condenatoria importa una aseveración dogmática es decir con falta de sustento lógico-jurídico de la conducta dolosa del demandado.


En este fallo por vez primera la totalidad de los jueces de la Corte admitieron la vigencia de la doctrina de la real malicia en el derecho argentino.


Pandolfi, Oscar Raúl c/ Rajneri, Julio Raúl


Como introducción al tema que generó la intervención judicial importa especificar de forma sucinta los hechos generadores de la ulterior demanda.El veinticuatro de mayo de mil novecientos noventa y uno el diario “Río Negro”, publicación de circulación en exactamente la misma provincia sureña, publicó un documental a Julio Rajneri, presidente del directorio de la sociedad anónima que edita el convocado diario. En él,Rajneri se refirió a supuestos casos de corrupción que implicaban al Banco de la Provincia de Río Negro, el que, bajo su punto de vista, se hallaba en una situación de quebranto financiero en virtud de los préstamos que la citada corporación había efectuado a empresas que eran propiedad de personas vinculadas con el gobierno provincial. Una de esas empresas, conforme el documental, estaba a cargo del presidente del partido en el gobierno doctor Oscar Pandolfi; este fomentó querella por el delito de injurias contra Rajneri.El fallo prosigue en líneas generales la doctrina sentada por los precedentes, Haragán c/ Ediciones La Urraca sociedad anónima y Morales Solá, Joaquín.


Corresponde dejar sin efecto la sentencia que condenó al recurrente como autor de los delitos de calumnias y también injurias si solo alcanzó a acreditar el comportamiento negligente del encausado mas de ninguna forma dio por probado su dolo o bien la real malicia, que demanda el conocimiento de la falsedad o bien, por lo menos, la eficaz representación de semejante posibilidad y la indiferencia respecto del resultado lesivo al honor que brote de la publicación de la noticiaMag: Penitente, Moliné O'Connor, Belluscio, Levene, López, Bossert. Dis: Fayt, Petracchi, Boggiano. S. setecientos veintitres. XXIV. Suárez, Facundo Roberto s/ demanda c/ Cherashni o bien Cherashny, Jorge Guillermo por calumnias y también injurias. 04/05/95 T. trescientos diecisiete, P.


La doctrina de la "real malicia" tiene como propósito intentar un equilibrio razonable entre la función de la prensa y los derechos individuales que hubiesen sido perjudicados por comentarios lesivos a funcionarios públicos, figuras públicas y todavía particulares que hubiesen intervenido en cuestiones de interés público objeto de la información o bien de la crónica (Voto del doctor Antonio Boggiano).Mag: Penitente, Moliné O'Connor, Petracchi, Boggiano, Vázquez, Barral. Dis: Fayt, Belluscio, López. Abs: Bossert. G. ochenta y ocho. XXXI. Gesualdi, Dora Mariana c/ Cooperativa Cronistas Independientes Limitada y otros s/ cumplimiento ley veintitres y setenta y tres. 17/12/96 T. trescientos diecinueve, P. JA nueve-siete-97/ LL treinta-cuatro-noventa y siete, nro. noventa y cinco.302


Si la nueva imprecisa implica a figuras particulares en cuestiones particulares no juega la doctrina de la "real malicia", funcionado en su remplazo los principios generales sobre responsabilidad civil y lo mismo ocurre si se trata de personas de dimensión pública mas en aspectos referentes a su vida privada que de ninguna manera ofendan a la ética y las buenas costumbres (art. diecinueve de la Constitución Nacional) (Voto del doctor Adolfo Roberto Vázquez).Mag: Penitente, Moliné O'Connor, Petracchi, Boggiano, Vázquez, Barral. Dis: Fayt, Belluscio, López. Abs: Bossert. G. ochenta y ocho. XXXI. Gesualdi, Dora Mariana c/ Cooperativa Cronistas Independientes Limitada y otros s/ cumplimiento ley veintitres y setenta y tres. 17/12/96 T. trescientos diecinueve, P. JA nueve-siete-97


La aplicación de la doctrina de la "real malicia" es una consecuencia precisa del valor preponderante de la libertad de prensa en un sistema democrático, sin que deba verse en ello un desplazamiento irrazonable de los principios generales que rigen la responsabilidad civil, sino más bien la adecuación de estos últimos a fines superiores que interesan a la colectividad toda (Voto del doctor Adolfo Roberto Vázquez).Mag: Penitente, Moliné O'Connor, Petracchi, Boggiano, Vázquez, Barral. Dis: Fayt, Belluscio, López.Abs: Bossert. G. ochenta y ocho. XXXI. Gesualdi, Dora Mariana c/ Cooperativa Cronistas Independientes Limitada y otros s/ cumplimiento ley veintitres y setenta y tres. 17/12/96 T. trescientos diecinueve, P. JA nueve-siete-97


La doctrina de la "real malicia" introduce un factor de atribución subjetivo de responsabilidad de carácter concreto, diferente y cualificado respecto del general contemplado en la legislación de fondo, para la que basta la simple culpa a fin de hacer jugar la responsabilidad del agente causante del daño y no necesariamente que se actuó con conocimiento de que dicha nueva era falsa (dolo) o bien con imprudente desinterés sobre si era falsa o bien no (culpa grave o bien prácticamente dolosa)Mag: Fayt, Belluscio, Petracchi, Boggiano, Bossert. Dis: Penitente, Moliné O'Connor, López, Vázquez. R. ciento treinta y cuatro. XXXI. Ramos, Juan José c/ LR3 Radio Belgrano y otros. 27/12/96 T. trescientos diecinueve, P.


Así, la Corte apuntó que la tutela constitucional de la libertad de expresión no podía limitarse a las aseveraciones que -con posterioridad al hecho- eran declaradas "verdaderas" por un órgano jurisdiccional, excluyendo de aquella protección a las que, todavía no siendo ceñidas a la verdad, habían sido emitidas -ex- ante- en la creencia de serlo (considerando 9° de la disidencia parcial del juez Petracchi y considerando 6° de la disidencia parcial del juez Bossert).


Para el Tribunal tal entendimiento restrictiva no era compatible con su doctrina y la de otras esenciales jurisdicciones constitucionales, conforme la que en los campos donde lo "público" era prioritario -por la naturaleza de los temas expuestos y de las personas implicadas- era preciso privilegiar el discute libre y irrefrenado, como modo de asegurar un factor esencial en el sistema republicano democrático. Por tal razón, añadió la Corte, en ese campo la libertad de expresión no se agotaba en las puras aseveraciones "verdaderas" (id.).


Se añadió -con cita de su jurisprudencia y de pronunciamientos de jurisdicciones constitucionales extranjeras -que las aseveraciones equivocadas eran ineludibles en un discute libre y, por tal razón, solo era posible sancionarlas -si no se quería correr el peligro de la autocensura- frente a la comprobación de una evidente ausencia de diligencia por la parte del informador en la busca de la verdad (id.).


Tales principios resultan aplicables al sub lite puesto que no se halla discutido que el demandante Pandolfi era un funcionario público al instante de la publicación cuestionada (miembro de la Legislatura provincial) y que el tema referido por la publicación tenía incuestionable interés general.


Vemos en estos 3 fallos rectores, la uniformidad de criterio de la Corte en lo que se refiere a la aplicación de la doctrina de la real malicia en la República Argentina. Su aplicación deviene y tiene su fundamento en al art. treinta y dos de la Constitución Nacional y en el espíritu de libertad republicana que la inspira.Sin dudas las reglas de aplicación de la doctrina de la real malicia no tienen al fin dejar impunes los delitos en los que se usa a la prensa como medio para cometerlos, no exoneran de responsabilidad a aquellos que so pretexto de ejercer el derecho de libertad de expresión, agravian o bien difaman a las personas, sean estos o bien no funcionarios públicos, figuras públicas o bien particulares implicados voluntaria o bien de forma involuntaria en temas de interés público.






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