PATRIMONIO CULTURAL LATINO (2018-2019)

INFORMACIÓN SOBRE HISPANOAMÉRICA: CULTURA, HISTORIA, RECURSOS, TURISMO, CIUDADES Y NOTICIAS

Todo sobre Argentina y los Argentinos:

ıllı Caja de Conversión (Argentina) wiki: info, historia y vídeos


La información contenida en esta web debe ser considerada como información general, de carácter formativo, educativo o divulgativo, y no puede ser utilizada o interpretada como consejo o diagnótico médico, psicológico o de ningún otro tipo. Es posible que algunos datos mostrados no esten actualizados. Por ello, en caso de duda lo recomentable es consultar a un experto cualificado.


 


 



salud  Caja de Conversión (Argentina) 


La Caja de Conversión de la Argentina fue una corporación financiera creada en mil ochocientos noventa, a través de la Ley dos.241. Precursora del Banco Central de la República Argentina, su función primordial era organizar las emisiones nacionales y atender a la circulación y amortización gradual de la moneda de curso legal, independientemente del Gobierno Nacional. Se creaba un fondo con las reservas de la ley de Bancos Garantidos y los créditos contra exactamente los mismos. En ese periodo, se crea a través de la Ley dos.841, el Banco de la Nación Argentina. Existía entonces, de forma tosca un sistema de control de la emisión monetaria (la Caja de Conversión) y un sistema bancario de reservas (Banco Nación).


En mil ochocientos noventa y cinco la Caja de Conversión emitió los primeros billetes Peso Moneda Nacional a nombre de "La Nación Argentina", prohibiendo las emisiones particulares o bien provinciales. Tras múltiples intentos de proyectos jamás efectuados, en mil novecientos treinta y cinco esta entidad fue sustituida por el Banco Central de la República Argentina.

Julio A. Roca y Miguel Juárez Celman. (Foto: AGNA)

El sistema monetario argentino se creó en mil ochocientos ochenta y uno por intermedio de la Ley N.º mil ciento treinta a lo largo de la primera presidencia de Julio Argentino Roca. Conforme exactamente la misma se estableció que 1 peso de oro equivaldría a uno con seis mil ciento veintinueve gramos de oro y sobre esta definición se acuñaron 2 géneros de moneda: el Argentino de oro (ocho con seiscientos cuarenta y cinco gramos) equivalente a cinco pesos de oro y el Medio Argentino (cuatro con trescientos veintidos gramos) que representaría a dos,5 pesos de oro. Asimismo se acuñaron monedas de plata y de cobre. En mil ochocientos ochenta y tres se procedió a fijar la convertibilidad del peso papel con el peso de oro en una relación de 1 a 1, si bien la emisión de papel moneda sin el suficiente respaldo en metálico provocó la suspensión de dicha paridad en mil ochocientos ochenta y cinco.


En mil ochocientos ochenta y siete a lo largo del gobierno de Miguel Juárez Celman se sancionó la Ley N.º dos mil doscientos dieciseis de Bancos Nacionales Garantidos, que dejaba a cualquier persona con un capital mínimo de veinticinco pesos moneda nacional fundar un banco que por su parte estaría autorizado a producir billetes de curso legal con el respaldo de las reservas de oro del Estado. Conforme este mecanismo los bancos podían efectuar un depósito en oro en el tesoro nacional, adquiriendo títulos de deuda pública interna, a cambio de lo que el Estado los autorizaba a producir billetes con el nombre de cada banco, todo ello controlado por una Oficina Inspectora de Bancos Garantidos encargada de supervisar a las instituciones financieras y a los respectivos billetes garantizados. Se abrieron abundantes bancos y también en un inicio el sistema funcionó apalancado por los financistas europeos, si bien al poco tiempo empezó una fuga de capitales que forzó al gobierno a limitar el retiro de los ahorros depositados en los bancos. El país padeció una crisis en la balanza de pagos que produjo inflación y provocó la insolvencia de la mayor parte de los bancos, muchos de los que fueron liquidados incluyendo al Banco Nacional y al Banco de la Provincia de la ciudad de Buenos Aires. El pavor de mil ochocientos noventa derivó en la caída del presidente Juárez Celman y su remplazo por el vicepresidente Carlos Pellegrini, quien decidió la creación de la Caja de Conversión como una corporación del Gobierno Nacional destinada a aceptar la exclusividad en la emisión de billetes de papel moneda, asegurando de esta manera el funcionamiento del patrón oro.

Sede del Banco de la Nación Argentina en frente de la Plaza de Mayo, en la Urbe de la ciudad de Buenos Aires.

La crisis de mil ochocientos noventa produjo que la relación cambiaría entre el peso papel y el peso oro pasase de 1 a 1 en mil ochocientos ochenta y cuatro a tres,87 a 1en mil ochocientos noventa y uno. En este contexto es que se crea la Caja de Conversión como entidad responsable de los billetes generados por los Bancos Nacionales Garantidos, siendo asimismo la única corporación habilitada para la emisión de papel moneda. Su función básica sería la de dar billetes solamente a cambio de oro y a la inversa, protegiendo el género de cambio fijado legalmente de 1 peso papel por cada peso oro. No obstante, la carencia de reservas de oro produjo que a lo largo de sus primeros 9 años de existencia la Caja de Conversión no pudiera asegurar el respaldo de todos y cada uno de los billetes en circulación.


En mil ochocientos noventa y uno el gobierno argentino alcanzó un acuerdo con sus acreedores donde se le garantizaba al país un préstamo de quince millones de libras esterlinas y una moratoria de tres años para el pago de los intereses de la deuda a cambio de no incurrir en nuevos pedidos de créditos a lo largo del mismo periodo y al compromiso de reducir el circulante monetario. Aunque el país no cumplió rigurosamente este último punto conforme los términos del pacto, ciertamente la masa monetaria se redujo de trescientos seis con ocho millones de pesos papel en mil ochocientos noventa y tres a doscientos noventa y cinco con dos millones en mil novecientos, apreciándose en paralelo el género de cambio que pasó de tres,87 pesos papel por cada peso oro en mil ochocientos noventa y uno a dos,25 pesos papel en mil ochocientos noventa y nueve.


También en mil ochocientos noventa y uno el Gobierno creó el Banco de la Nación Argentina, entidad que llegó a concentrar entre el treinta y el cincuenta por ciento del total de los depósitos y préstamos del sistema bancario, sosteniendo hasta al menos mil novecientos diez un encaje próximo al cincuenta por ciento conrespecto a los depósitos. Esta política conservadora del Banco Nación y la resolución del Estado argentino de no recurrir a dicha corporación en pos de apoyo financiero resultó determinante para sostener el control sobre la masa monetaria.


En mil ochocientos noventa y nueve, siendo de nuevo presidente del país el general Julio A. Roca, se definió que la posibilidad de lograr la paridad legal de 1 a 1 entre el peso papel y el peso oro solo podría lograrse a través de una política deflacionista poco recomendable e inclusive imposible, en consecuencia se decidió fijar una nueva relación cambiaría de dos,27 pesos papel por cada peso oro. Con esta medida la Caja de Conversión pudo empezar ciertamente su funcionamiento normal, entregando billetes solamente apoyados en oro, hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial cuando se decidió suspender la conversión del peso papel a oro.


A inicios del siglo veinte, un dolar estadounidense equivalía a un peso de oro de uno con sesenta y siete mil ciento ochenta y uno gramos, esto es 0,05891 gramos más que el peso oro establecido en la Argentina, lo que determinaba una cotización de más o menos dos,35 pesos papel por cada dólar de Norteamérica.

Ascensores de granos en Puerto Madero a principios del Siglo veinte.

La Caja de Conversión continuó cerrada desde el principio de la Primera Guerra Mundial en mil novecientos catorce hasta mil novecientos veintisiete, flotando el peso argentino a lo largo de ese periodo en un promedio de dos con setenta pesos papel por cada peso oro, restaurándose en mil novecientos veintisiete la paridad fijada por Ley de dos con veintisiete pesos papel por cada peso oro. La cantidad de oro amontonada en la Caja de Conversión en mil novecientos veintiocho equivalía a 489.657.138 pesos oro (setecientos noventa toneladas), al paso que los bancos amontonaban otros 151.547.952 pesos oro (doscientos cuarenta y cuatro toneladas), por tanto las reservas del país en aquel instante tenían un valor equivalente superior a los cincuenta y ocho millones de dólares estadounidenses en términos actuales (año dos mil trece). La década del ´20 fue una temporada de bajas tasas de interés en los USA, lo que provocó la existencia de una enorme liquidez monetaria y también estimuló una fuerte inversión de los norteamericanos en diferentes mercados extranjeros, incluyendo a la Argentina, lo que se tradujo en esenciales ingresos de oro al país, provocando el incremento de los valores moblajes y también inmobiliarios, todo ello en un tiempo de pleno empleo y subas de sueldo. No obstante, en mil novecientos veinticinco debido a una sobre-oferta empezaron a bajar los costos agrícolas y cara el final de la década la Reserva Federal de USA decidió subir las tasas de interés, lo que en un inicio provocó un retorno de los capitales norteamericanos cara los E.U. y más tarde produjo una clamorosa caída del mercado de capitales (Crack de mil novecientos veintinueve) cuando los bancos se vieron obligados a demandar la devolución de los préstamos y los inversores debieron vender las acciones que habían comprado a crédito provocando un caiga de los costes y una corrida bancaria en pos de liquidez. La crisis de Norteamérica repercutió en una fuerte salida de oro de la Caja de Conversión de Argentina, con lo que frente a la amenaza de una fuerte contracción monetaria y la carencia de reservas suficientes para atender los pagos de la deuda externa, el presidente Hipólito Yrigoyen decidió cerrar de nuevo la Caja de Conversión en el último mes del año de mil novecientos veintinueve.


A diferencia del periodo precedente el Banco Nación empezó a aplicar una política de encajes menos conservadora, pasando del setenta por ciento alcanzado en mil novecientos catorce, a un treinta y nueve por ciento en mil novecientos dieciocho, para finiquitar por último en valores bajo el veinte por ciento para mil novecientos veintinueve. En paralelo, hasta el comienzo de las hostilidades en Europa, el Estado argentino había efectuado sacrificios para capitalizar el sistema monetario y financiero, no obstante, con la crisis de 1913/14, que provocó el cierre de los mercados internacionales y conminó con quebrar a ciertos bancos privados, se produjo un cambio en el rol del Banco Nación: ya no sería el Estado el que fortificaría al sistema de finanzas, sino este le acercaría recursos al Estado para reforzar las cuentas públicas. Además de esto el Banco Nación aceptó frente al resto de la banca el rol de prestamista de última instancia, una función propia de los bancos centrales. Por estas razones, la crisis de mil novecientos veintinueve halló al sistema de finanzas argentino considerablemente más frágil de lo que había estado frente a la crisis de 1913/14.

Sede del Banco Central de la República Argentina.

La aplicación estricta del patrón oro en la Argentina solo fue mantenida a lo largo de los periodos mil ochocientos noventa y nueve-mil novecientos catorce y mil novecientos veintisiete-mil novecientos veintinueve, o sea cuando las circunstancias de la balanza de pagos eran convenientes al país y producían un ingreso de oro al sistema, al paso que cuando esas circunstancias eran con fuerza desfavorables la conversión a oro se suspendía dejando que el valor del peso papel fluctuara con libertad en el mercado cambiario. Con el cierre de la Caja de Conversión se procuraba eludir la supresión de la masa monetaria que requería sostener una paridad fija en un contexto de salida significativa de oro.


La crisis en U.S.A. provocó el fin del largo ciclo de desarrollo que había experimentado la Argentina desde mediados del siglo XIX en base al modelo agroexportador y a la apertura cara los mercados internacionales. as exportaciones argentinas se redujeron a la mitad entre mil novecientos veintiocho y mil novecientos treinta y dos, llevando a que el país se volcase cara la autarquia, el intervencionismo estatal y la substitución de importaciones financiada a través de una mayor presión impositiva sobre el ámbito agropecuario. Este nuevo ciclo se caracterizaría por las luchas en torno a la distribución del ingreso, siendo un periodo marcado por bajos niveles de inversión y productividad, con un desarrollo incesante del proceso inflacionario.


Desde una perspectiva histórica, el cierre de la Caja de Conversión en el último mes del año de mil novecientos veintinueve fue una resolución atinada puesto que liberó la emisión de papel moneda respecto a las reservas de oro, lo que evitó tener que efectuar una gran contracción monetaria y calmó la situación de los bancos que no padecieron una corrida de sus depositantes. La depreciación del peso, en torno a un veinte por ciento tras el cierre de la Caja de Conversión, mejoró los costes de las exportaciones y el control de cambios sirvió a fin de que la masa circulante fuera usada para la financiación del gobierno y de los bancos en vez de volcarse a la adquisición de moneda extranjera. El racionamiento de las importaciones asimismo asistió a promover la industrialización del país.


Sin embargo, el cierre de los mercados internacionales prosiguió castigando a la economía nacional, con lo que el presidente Agustín P. Justo decidió mandar al vicepresidente Julio Argentino Roca (hijo) con rumbo a G. Bretaña para lograr un pacto que sostuviese el nivel de las exportaciones argentinas de carne a cambio de entregar grande concesiones comerciales, financieras y legales al imperio británico. Este pacto se formalizó en el llamado Acuerdo Roca-Runciman de mil novecientos treinta y tres, que en una de sus cláusulas segregas estableció que la Argentina debía crear un Banco Central mixto, con lo que la banca financiera privada, predominantemente británica, podría supervisar la emisión monetaria del país. Ese año, el gobierno argentino encargó al directivo del Banco de Inglaterra, Sir Otto Niemeyer, la preparación de un proyecto para la capacitación de un Banco Central, base que fue empleada entonces por Raúl Prebisch para la preparación del plan terminante. De este modo, el veintiocho de mayo de mil novecientos treinta y cinco fueron decretadas 6 leyes (de la doce y ciento cincuenta y cinco a la 12.160l) imponiendo una profunda reforma monetaria y bancaria: la Caja de Conversión dejaría de existir y en su sitio nacería el presente Banco Central de la República Argentina. El treinta y uno de mayo del mismo año se firmaron los decretos que dieron por terminadas las funciones de la Caja de conversión, del Crédito Público y de la Junta Autónoma de Regulación.


El flamante Banco Central empezó a operar el seis de junio de mil novecientos treinta y cinco absorbiendo las viejas funciones reguladoras que hasta ese entonces habían tenido la Caja de Conversión y el Banco de la Nación Argentina. El Estado debía aportar a la nueva corporación la mitad de los capitales, no obstante solo contaría con 5 directivos de un total de 12 y tampoco podría pedirle préstamos. El propósito tácito del Banco Central sería el de resguardar los intereses privados de las resoluciones del Estado. Su primer directivo general sería Raúl Prebisch, quien continuó a cargo de la corporación hasta mil novecientos cuarenta y tres.


Desarrollo PosteriorEditar

Propaganda del Instituto Argentino para la Promoción del Intercambio (IAPI).

Para mediados de los años ´40 las monedas de los países industrializados llevaban múltiples años desajustadas del patrón oro. 2 guerras mundiales y la depresión de los años ´30 habían requerido de una gran emisión monetaria, provocando altas tasas de inflación y de depreciación, lo que asimismo había fomentado el aislamiento entre los diferentes países. Con el comercio mundial colapsado se volvió dominante proponer un nuevo orden económico para la posguerra, centrándose el discute eminentemente en 2 posturas, una propuesta por G. Bretaña y la otra por E.U.. La propuesta británica había sido elaborada por John Maynard Keynes, quien pujaba por un sistema monetario multilateral, al tiempo que los norteamericanos procuraban imponer al dólar como la moneda líder. Por último predominó la situación de los estadounidenses, creándose el llamado sistema de Bretton Woods, por el que USA establecía una paridad fija entre el dólar y el oro, en una relación de treinta y cinco dólares americanos por cada onza de oro, garantizando el libre cambio entre los dos cuando fuera preciso. El resto países debían comprometerse a ajustar el valor de sus monedas conrespecto al dólar. Como una parte de estos pactos fueron creados el FMI, el Banco Mundial y el GATT (actual OMC).


En la Argentina, la Primera Guerra Mundial había provocado una pérdida del dinamismo económico, al paso que en los años ´30 el Estado se había visto claramente obligado a intervenir en la economía y las finanzas estableciendo subsidios tanto para el tradicional campo agropecuario para las nuevas industrias sustitutivas de importaciones. A nivel del mundo la rigidez del oro había probado ser imposible de mantener, con lo que la Argentina, de la misma manera que otros países, decidió fijar su moneda en concepto de libras esterlinas, con lo que era considerado, así como el país nipón, como un miembro no oficial del área esterlina, un sistema de patrón papel con una relación monetaria flexible basada en el prestigio de G. Bretaña internacionalmente, país que había descuidado el patrón oro en mil novecientos treinta y uno. El estallido de la Segunda Guerra Mundial en mil novecientos treinta y nueve marcó el cierre terminante de los mercados internacionales, patentizando que el modelo agroexportador como fórmula de desarrollo económico ya estaba agotado y que la situación no sería de nuevo como a inicios del siglo veinte. Desde entonces, el Estado se concentró en promover una mayor promoción industrial y un desarrollo acelerado del mercado interno. Cara el fin de la Segunda Guerra Mundial, existía la certeza de que la normalización del comercio mundial llevaría a una desaparición de la industria nacional argentina, provocando un sinnúmero de desocupados que pondrían bajo riesgo la paz social.


El Banco Central de la República Argentina, creado en mil novecientos treinta y cinco, era una entidad mixta regida por pautas liberales, completamente independiente del Poder Ejecutivo. No obstante, en el contexto de posguerra se volvió prioritario para el Gobierno Nacional que el país independizara su economía de la demanda mundial y de los conjuntos financieros externos, transformando la política monetaria y crediticia en una herramienta de cara al desarrollo de las actividades productivas. Con esta meta se establece el decreto-ley ocho.503 (ratificado por la ley doce y novecientos sesenta y dos del cinco de abril de mil novecientos cuarenta y seis) de nacionalización del Banco Central, estableciendo que todos y cada uno de los miembros del directorio serían designados por el Poder Ejecutivo, subordinando de esta forma la política crediticia y monetaria a la estrategia del Gobierno. Se estableció asimismo la garantía del Estado sobre todos y cada uno de los depósitos realizados tanto en bancos oficiales como privados y un sistema de encajes del cien por ciento respecto a los depósitos. Con esta modificación la emisión monetaria debajaba de estar atada a las reservas internacionales y a los depósitos bancarios. Los bancos solo tendrían capacidad para entregar créditos si el Banco Central de esta manera lo requería, a cambio de las tasas de interés que este fijase, transformándose de esta manera en puras instituciones intermediarias.

Juan D. Perón encabezó una gran parte de la industrialización y de la nacionalización de servicios públicos.

Con en comparación con área de la libra esterlina, tras la Segunda Guerra Mundial, G. Bretaña había pasado de ser acreedor a deudor tanto dentro como fuera del área, aparte de que la libra y el franco francés habían perdido su otrora predominio frente al dólar, que desde entonces se transformó en el único patrón universal. En mayo de mil novecientos cuarenta y seis el gobierno argentino creó el IAPI (Instituto Argentino para la Promoción del Intercambio), organismo encargado de centralizar el comercio exterior del país y de trasferir recursos entre los diferentes ámbitos de la economía. Frente a la falta extendida de dólares americanos y la ausencia de mercados internacionales tradicionales, las exportaciones agropecuarias argentinas se efectuaron a través de pactos a dos bandas en divisas inconvertibles, dando en buena medida créditos en pesos en un largo plazo. Los costos de los productos eran fijados por el propio IAPI, los que eran superiores a los valores de exportación norteamericanos o bien canadienses, esta situación produjo una caída en las ventas argentinas desde mil novecientos cuarenta y siete. La mayor intervención del Estado en la economía y la redistribución del ingreso en favor de los asalariados provocó un incremento en las importaciones tanto de recursos de capital como de insumos básicos para la industria, en un contexto donde las exportaciones del campo agropecuario iban en minoración. En el mes de noviembre de mil novecientos cuarenta y siete, un cable de la embajada de Norteamérica en la ciudad de Buenos Aires notificaba que "la situación de la Argentina respecto del dólar se está estropeando de manera rápida, y todo va a llegar a su fin en unas poquitas semanas". n enero de mil novecientos cuarenta y nueve un informe reservado del Consejo Económico Nacional aceptaba "que las clases de cambio actuales no reflejan fielmente la relación de nuestros costos y costes con los actuales en ciertos mercados del exterior. No obstante, se estima que es más recomendable sostenerlos de momento, puesto que es preciso realizar estudios meticulosos ya antes de proceder a modificaciones generales que tendrían profundas repercusiones en la economía nacional".


Esta situación produjo continuas crisis en la balanza de pagos desde mil novecientos cuarenta y nueve y durante los años ´50 y ´60.


Una vez estallada la enorme crisis internacional, en los años treinta, la economíafue cerrándose gradualmente, en el marco de una economía mundial en paulatinodeterioro. Los costes de los productos de exportación cayeron todavía más y se produjoun fenómeno de deflación, con su secuela de quiebras y desocupación. La aceleración de las importaciones en un marco de atraso cambiario acababa produciendo una escasez de divisas que al cabo de cierto tiempo era compensada con una depreciación de la moneda, que por su parte provocaba un incremento en los costos de los productos exportables y de los insumos importados. La recesión y un género de cambio alto asistían a recobrar los saldos exportables positivos y a sostener un nivel de inflación parcialmente estable, hasta el momento en que por último el atraso cambiario y una nueva aceleración de las importaciones empezaban a gestar la próxima crisis en la balanza de pagos con la coherente depreciación de la moneda. Desde mil novecientos cuarenta y cinco hasta mil novecientos setenta y uno la tasa de inflación promedio en la Argentina fue del veinticinco por ciento anual.


A nivel mundial, el sistema Bretton Woods sirvió para impulsar el comercio mundial, no obstante, como todas y cada una de las transacciones requerían en una gran parte el empleo de dólares americanos norteamericanos, el incremento del comercio repercutió implacablemente en un mayor requerimiento de esta divisa a nivel del mundo. El liderazgo del dólar asimismo provocó que E.U. comenzase a abusar de tal privilegio, imprimiendo papel moneda alén de su real capacidad productiva, lo que por su parte empezó a dañar el desempeño económico del país. Con un incesante desarrollo de los dólares americanos en circulación, se hizo evidente que cada vez sería más bastante difícil asegurar su cambio en oro, sobre todo tras el ingreso de E.U. en la guerra de Vietnam. Dada esta situación, el presidente francés Converses de Gaulle, ordenó mudar las reservas del país en dólares americanos a oro, el que hubo de ser trasladado desde E.U. en un submarino. Por último, el quince de agosto de mil novecientos setenta y uno, el presidente estadounidense Richard Nixon anunció la suspensión de la paridad entre el dólar y oro.






Está aquí: Inicio > [ ARGENTINA ] > ıllı Caja de Conversión (Argentina) wiki: info, historia y vídeos

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Ver políticas