PATRIMONIO CULTURAL LATINO (2018-2019)

INFORMACIÓN SOBRE HISPANOAMÉRICA: CULTURA, HISTORIA, RECURSOS, TURISMO, CIUDADES Y NOTICIAS

Todo sobre Argentina y los Argentinos:

ıllı Biblioteca Nacional de Maestros wiki: info, historia y vídeos


La información contenida en esta web debe ser considerada como información general, de carácter formativo, educativo o divulgativo, y no puede ser utilizada o interpretada como consejo o diagnótico médico, psicológico o de ningún otro tipo. Es posible que algunos datos mostrados no esten actualizados. Por ello, en caso de duda lo recomentable es consultar a un experto cualificado.


 


 



salud  Biblioteca Nacional de Maestros 


La Biblioteca Nacional de Maestros es una biblioteca pública argentina experta en ciencias de la educación y pedagogía, dependiente del Ministerio de Educación de la Nación Argentina que se halla en la Urbe Autónoma de la ciudad de Buenos Aires. Marcha en el histórico edificio del Palacio Sarmiento. Tiene un fondo reportaje compuesto durante más de doscientos piezas que incluyen libros, gacetas, vídeos, documentos, etc.


La biblioteca propaga su patrimonio bibliográfico por medio de catálogos, compilaciones singulares y programas destinados para tal fin y desarrolla una esencial gama de servicios al público que engloban servicios presenciales, como salas de consulta, préstamos, referencia especializada, etcétera y los servicios virtuales por medio de su sitio.

Biblioteca Nacional de Maestros en el Palacio Pizzurno en dos mil quince.

En mil ochocientos setenta a lo largo de la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento y la actuación del ministro de Justicia y también Instrucción Pública, Nicolás Avellaneda, se da a conocer el decreto N.º siete mil setecientos setenta y nueve, por el que se procede: "a la capacitación de una nueva oficina que la Ley de Presupuesto ha establecido en el Departamento de Instrucción Pública, con la designación de Biblioteca y Reparto de Libros". A través de este decreto se designó como directivo a Clodomiro Quiroga y la Biblioteca se instaló en una dependencia del Ministerio de Justicia y también Instrucción Pública, en la Casa de Gobierno.


En esa temporada, la Biblioteca solo se encargaba de gestionar el canje y el despacho de subscripciones y publicaciones oficiales. A los pocos años su directivo fue ascendido a subsecretario del Ministerio de Obras Públicas y sustituido por Miguel Sorondo. A lo largo de estos años la corporación se traslada a los altos de la casa que forma el rincón de Defensa y Alsina y un nuevo directivo, Julio Belín, nieto de Domingo F. Sarmiento, efectúa la primera mudanza de la Biblioteca.


Escritos de la temporada reflejan las impresiones del ministro de Instrucción Pública sobre la Biblioteca, quien resaltaba que "el establecimiento sirve a las necesidades del interés público, por haber aumentado sensiblemente el número de sus obras, a través de canjes provechosos, y por estar abierta en todo tiempo, a lo largo de ciertas horas de la noche, llenando de esta forma un vacío que dejan el resto bibliotecas públicas".


Con la idea de progresar su organización, se instala en la calle Bolívar noventa. Su nuevo directivo fue Augusto Belín, hermano del precedente. Por esa razón su nombramiento jamás llegó a oficializarse, en tanto que el aprensivo ministro Leguizamón temía que el vínculo fraternal enturbiara el control de la administración pública. Se realiza la renuncia de Belín y el nombramiento interino de José A. Olmos, quien muy sincronizado con su tarea, recorría habitualmente la sala de lectura para inspeccionar al personal y observar al público que concurría.


Un decreto dio por tierra todos y cada uno de los proyectos de la Biblioteca, quedando reducida a encargarse del canje, distribución y adquiere de publicaciones y libros pedidos por las Bibliotecas Populares. A los poquitos días Olmos renunció y también de manera inmediata la Biblioteca fue cerrada. Tras la clausura, fueron nombrados directivos Felipe Basavilbaso y Patricio Basavilbaso, consecutivamente. A lo largo de estas gestiones no se alteraron las funciones ni las competencias de la corporación.


Hacia mil ochocientos ochenta y uno, el Consejo Nacional de Educación resolvió por decreto depositar los libros existentes en la Biblioteca de San Nicolás. Pedro Quiroga fue directivo solo por unos meses y lo sucedió Enrique Navarro Viola. Benjamín Zorrilla, al aceptar la presidencia de la Comisión Nacional de Educación, decidió restituir la actividad de la Biblioteca y Navarro Viola procedió a catalogar sus existencias.


Dos años después, fue escogido un nuevo directivo, Mariano Olivares. A lo largo de este periodo Benjamín Zorrilla empezó a instrumentar la capacitación de la Biblioteca Pedagógica con los libros de la malograda Biblioteca Sarmientina.


En julio de mil ochocientos ochenta y cuatro se sancionó la Ley de Educación Común mil cuatrocientos veinte, que establecía la creación de una Biblioteca Pedagógica y la publicación de una gaceta, “El Monitor de la Educación Común”, destinada a los maestros. El nuevo directivo fue Rodolfo Araujo Muñoz, quien fuera sustituido por año siguiente por Felipe Moreira y unos poquitos meses después por Baldman F. Dobranich. La edificación de el rincón de Talcahuano y Viamonte, el día de hoy escuela Nicolás Avellaneda, cobijó a la nueva Biblioteca a la que se le añadieron el Museo Pedagógico y la distribución de “El Monitor de la Educación Común”.


En mil ochocientos ochenta y ocho, a lo largo de la dirección de Fernando D. Guerrico, se genera la apertura al público, anunciando que se invitaba a todos y cada uno de los enseñantes a frecuentarla. Un año después, Guerrico efectúa un catálogo alfabético de autores, que se distribuye con "El Monitor" a todos y cada uno de los educadores. La Biblioteca proseguía siendo una dependencia algo precaria, la contabilidad se llevaba en una simple libreta y los libros se amontonaban sin un orden sostenido en un depósito. En esta situación acepta como directivo Tomás A. Guido.


Ya cara fines del siglo XIX, Juan M. de Vedia se encarga de la dirección de la Biblioteca y de “El Monitor de la Educación Común”. 3 años después, bajo su administración, se hace la mudanza terminante al anhelado edificio de Rodríguez Peña novecientos treinta y cinco ocupado por Tribunales desde mil ochocientos ochenta y nueve. Los inventarios efectuados a lo largo de este periodo fueron criticados más tarde en tanto que no se aplicaron las reglas bibliotecológicas actuales. No se llevó un registro de usuarios hasta mil ochocientos noventa y dos y, por ende, no es posible conocer la influencia de la Biblioteca en el campo educativo.


Afirmación de su identidad


En mil novecientos seis, después de la muerte sorpresiva de Juan M. de Vedia, accedió al cargo Amador Lucero, con quien empieza la auténtica transformación de la corporación. Se procede a efectuar un inventario completo del fondo bibliográfico y a clasificar todo el material existente.Conforme sus palabras "Arreglarla, catalogarla y catalogarla no es sino más bien poner al día la labor muy frecuente, tendiente al propósito esencial de que, en un instante dado, con la data del último asiento de los abundantes registros, resulte posible comprobar el resumen de cada uno de ellos y la puntual correspondencia de los números, que en todo están relacionados (...) Nada hay que sea más sencillo; mas solamente bastante difícil, a lo largo de los cuarenta años trascurridos, desde la fundación de la Biblioteca". En este proceso, se resaltó Juan Tumburus, quién cooperó en la reorganización para conseguir que la Biblioteca alcanzara sus objetivos.


En mil novecientos catorce, frente a la muerte de Amador Lucero fue escogido en forma interina José Censi, quien previamente estaba encargado del fichero y de la revisión de las planillas de inventario.


Al año siguiente, llega al cargo de directivo el escritor argentino Leopoldo Lugones.

Leopoldo Lugones en mil novecientos veintidos (Caras y Máscaras)

En su administración se adquirieron verdaderas joyas bibliográficas, como la "Historia auténtica de la conquista de la Nueva España" de Bernal Díaz del Castillo y "L'Encyclopédie ou Dictionnaire raisonné des sciences, des arts et des métiers" dirigida por Diderot y D'Alembert, publicado en la ciudad de París en mil setecientos cincuenta y uno. Uno de sus mayores sacrificios del periodo estuvo dedicado a la creación de una biblioteca destinada a los pequeños, que atendió en su primer año tres.500 consultas, y que dio origen a la Sección Infantil. En este periodo se inauguró la Sala Colmo con los fondos de la biblioteca privada del doctor Alfredo Colmo, quien había estudiado a lo largo de su carrera de abogacía en la Biblioteca Nacional de Maestros.


Consolidación


En el año mil novecientos treinta y ocho, después de la muerte de Leopoldo Lugones, Nicolás Coronado fue nombrado directivo -el interinato fue cubierto por Alfonso de Laferrére.


En estos años se adquirió la biblioteca particular de Lugones que forma uno de los tesoros más apreciados de la corporación. Además de esto, se recibieron esenciales donaciones como las de los profesores Pablo A. Pizzurno y Mariano de Vedia.


En mil novecientos cuarenta y ocho más o menos, Nicolás Coronado decide separarse del cargo por resolución propia y la dirección pasó a manos de Nicolás A. Rivero, quien continuó durante más de treinta años en su cargo, tratando siempre y en todo momento de actualizarla, adaptándola a los nuevos tiempos y al progreso de las comunicaciones.


La BNM en la democracia


Hacia mil novecientos ochenta, la corporación pasó a ser dirigida por Jorge Alfredo Maxit y 4 años después esta responsabilidad recayó sobre Reneé Soto del Castillo. En esta temporada la Biblioteca encaró graves problemas económicos encontrándose con un presupuesto reducido. De todas maneras, el patrimonio se acrecentó a través de las donaciones de material bibliográfico recibido, por la enorme campaña de ayuda filantrópica dirigida por Nicolás Distritos Lynch, quien llevó a conceder mayor renombre público a la tarea de la Biblioteca Nacional de Maestros con representaciones en la Feria del Libro y acontecimientos de artes y letras.


La nueva dirección, en mil novecientos noventa, la ocupó Graciela Maturo. A lo largo de su administración llegaron las primeras computadoras y se inauguró el Sala Belgrano destinada a cursos de filosofía, educativa escolar, literatura y hablas de actualidad.


En mil novecientos noventa y tres acepta el cargo de directiva Graciela Perrone. La corporación se remodela y actualiza su infraestructura. En nuestros días ofrece servicios presenciales, consultas recónditas, biblioteca digital.


En el año dos mil uno se crea el software de administración bibliotecaria Aguapey.


La biblioteca asimismo expande sus acciones cara el interior del país mediante redes federales como el Sistema Nacional de Información Educativa (SNIE), y la red de Bibliotecas Escolares de la República Argentina (BERA) y cara arenas regionales, participando en el Sistema de Comunicación y también Información (SIC) en el Mercosur Educativo.






Está aquí: Inicio > [ ARGENTINA ] > ıllı Biblioteca Nacional de Maestros wiki: info, historia y vídeos

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Ver políticas