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A todos nuestro lectores les damos la Bienvenida a Laboratorio Cultural

Al iniciar esta nueva etapa vuelve a la memoria lo planteado el primer día que la Corporación Laboratorio Cultural decidió crear la revista: apoyar, difundir y profundizar en el conocimiento de las distintas manifestaciones que se gestan alrededor de la música colombiana y brindarle a Colombia y al mundo una ventana con una muestra de esa riqueza cultural-musical que hace tan maravilloso este país.

Justamente pensando en lograr ese objetivo, hemos reestructurado la revista y presentamos esta nueva cara de Laboratorio Cultural Revista.

Implementamos nuevas secciones que irán siendo ampliadas y perfeccionadas con el paso de los meses. Lo invitamos muy cordialmente a pasearse por todas ellas y descubrir más cosas de su interés. En esa medida, lo invitamos a visitar nuestra sección Academia, en donde usted podrá encontrar textos y artículos sobre pedagogía musical e investigaciones en música, entre otros, además de toda la actividad cultural-musical alrededor de la academia.

En esta sección damos la bienvenida a nuestros nuevos aliados, FLADEM, Foro Latinoamericano de Educación Musical, quienes presentarán interesantes aportes a nuestra Revista, que sin duda servirán para enriquecer el conocimiento que nuestros lectores tienen acerca de la música colombiana.

La Red Nacional de Festivales de Música Tradicional Colombiana sigue contando con la presente sede virtual, por lo tanto espere de primera mano información importante sobre los festivales en su propia sección.

Esperamos que esta nueva cara de Laboratorio Cultural sea de su agrado y no olvide dejar sus comentarios en la sección Comunidad. Sus aportes y opiniones son de vital importancia para mejorar nuestra revista.

 

 

MEMORIAS

 

Encuentro de Coordinadores Departamentales de Música y Entidades de Formación del Plan Nacional de Música para la Convivencia

 

PAIPA- BOYACÁ

16 al 18 de marzo de 2005

 

ÍNDICE

 

El Sentido del Plan Nacional de Música para la Convivencia

Por Alejandro Mantilla

Componente de Formación

Por Leonardo Garzón Ortiz

Avances en los procesos de Formación

Por Claudia Mejía

Componente de Dotación

Por María Rosa Machado

Relatoría de la mesa de trabajo de las entidades de Formación

Plenaria de las mesas de trabajo de los coordinadores departamentales de música

Plenaria de las mesas de trabajo regionales

Intervención de Clarisa Ruiz

Conclusiones

Por Alejandro Mantilla

 

 

EL SENTIDO DEL PLAN NACIONAL DE MÚSICA PARA LA CONVIVENCIA

Por: Alejandro Mantilla

El Plan Nacional de Música para la Convivencia responde a las necesidades e intereses del sector musical de Colombia expresados en el Plan Decenal de Cultura. Dicho Plan permitió realizar un diagnóstico de las fortalezas y debilidades culturales en el país y  logró que en la mayoría de municipios y en todos los departamentos se hicieran foros de cultura que sintetizaran intereses, propuestas y  anhelos de los diferentes sectores. Con la participación de aproximadamente 23.000 colombianos, durante el año 2001  el Plan Decenal de Cultura estableció un marco político que interpretó  la realidad regional y detectó como problemáticas principales la exclusión social y la desigualdad de oportunidades, el bajo sentido de  lo público, el favorecimiento de intereses privados, la baja productividad económica y la reducción de oportunidades para acceder a procesos de formación.

 

El Plan Decenal se proyectó como una búsqueda de legitimación del Estado y  construcción social desde lo local. Aunque muchos actores políticos no comprenden el sentido de una política cultural, y cotidianamente la realidad regional este mediada por el conflicto armado, el  uso de la fuerza y el  arraigo de un imaginario de ilegalidad, es importante hacer un esfuerzo por cambiar la cultura política y consolidar un nuevo imaginario que reconstruya el sentido del Estado. El Plan  Nacional de Música como política estatal responde a las necesidades, problemáticas, intereses y anhelos expresados por un sector musical y nos invita a cambiar el paradigma de nuestra cultura política bajo un proyecto ético colectivo.

 

Colombia necesita proyectos colectivos que en medio de la concertación  de acuerdos y desacuerdos, en diferentes escenarios, configure  bases de convivencia plural. Pero para lograr esto es importante establecer  reglas de juego que atiendan a la especificidad cultural y que se basen en  los siguientes conceptos:

Ciudadanía: Actuar sobre los derechos y deberes, y comprender que somos  permanentemente creadores culturales

Democracia: Comprender que somos sujetos dinámicos, autónomos e interdependientes; y a la vez actores colectivos que ejercemos una  ciudadanía democráticamente, bajo principios de equidad

Cultural: Incluir y respetar la diversidad de visiones e intereses

 

El Plan de Música se enmarca en  los derechos de todos los ciudadanos de Colombia y aspira a una cobertura total departamental. Por esta razón es fundamental  propiciar que los procesos de formación lleguen a todos los municipios del país.

 

CAMPOS DE POLÍTICA

 

Como organismos promotores, gestores y ejecutores del Plan Nacional de Música para la Convivencia nos movemos en los siguientes campos de acción:

 

Participación social: Consiste en la búsqueda de concertación y  toma de decisiones. Lo que creemos y pensamos toma cuerpo en la decisiones buscando que sea  coherente con el interés colectivo.

 

Creación y memoria: Este campo está relacionado con el reconocimiento de las narrativas en las que se construye nuestra memoria e historia personal y colectiva. Además la creación y memoria nos lleva a nutrir los símbolos culturales.

 

Diálogo cultural: Reconocimiento y diálogo intra e intercultural, interacción en consenso y disendo y negociación de proyectos colectivos

 

¿Qué papel estamos asumiendo como sector cultural? 

 

En este marco veamos la función social ligada con el Plan y los roles de  las diferentes entidades:

 

Formación del ciudadano: El objetivo social es hacer bien la música. Ese es el objetivo social en sí mismo y en él nos formamos todos como ciudadanos. La inclusión social es a la vez una  meta y una  herramienta

 

Reconocimiento de los actores culturales: Trabajar con la diferencia siguiendo criterios y exigencias de calidad, a partir del reconocimiento

 

Apropiación de los procesos culturales: Concertar con los propósitos de los entes territoriales. Organización del sector para la decisión de prioridades en el apoyo y la inversión económica

 

Generación de medios y oportunidades de creación: Generar escenarios que permitan que la riqueza musical de Colombia circule

 

Establecimiento de paradigmas de pensamiento: Promover formas diferentes de concebir y vivir la música, es decir, pensar y evaluar el quehacer musical sin que exista un solo modelo de educación. Cuando hablamos de academia no hacemos referencia solamente a un tipo de educación formal. Las entidades no formales tienen un gran valor y muchas veces tienen más capacidad de diálogo, comprensión y vínculo con las dinámicas culturales locales. Otro reto para las entidades de formación es el relacionado con la investigación.  En la medida en  que los formadores son los mismos músicos locales, tenemos la  posibilidad de generar recolección de material y saber tradicional. Los músicos deben ser  investigadores de su propia realidad,  nutriéndose y acompañándose de otras lógicas. Así, esta forma de escuela tiene que ser objeto de reconocimiento

 

Interacción con el Estado y la sociedad: Establecimiento de vínculos con el Estado Nacional desde compromisos y acciones éticas tanto colectivas como individuales

 

ETAPAS DEL PLAN DE MÚSICA

 

El Plan Nacional de Música para la Convivencia ha tenido varias etapas y cada una de ellas se ha caracterizado por un ejercicio serio de concertación de los actores y el sector musical de las regiones de Colombia.

 

Formulación y diseño del PNMC

Convocatoria Pública

Construcción y puesta en marcha del Plan por medio de los seminarios de socialización y formación

Institucionalización de la práctica musical por medio de las Escuelas de Música y participación comunitaria

 

La primera etapa del Plan fue la formulación y diseño del mismo. A este proceso se vincularon diferentes actores de la educación musical formal y no formal; músicos académicos y tradicionales, y gestores de diferentes regiones. Este proceso generó un intenso debate sobre la noción de Escuela y particularmente de Escuela  de Música en el panorama de las prácticas colectivas en Colombia y desde sus dimensiones particulares en cada contexto social. De allí,  salió una propuesta de lineamientos y parámetros que todavía está abierta a nuevas lecturas, debates y retroalimentaciones.

 

Después de diseñar y recoger la experiencia de los programas que ya venía adelantando el Ministerio en las prácticas de coros, bandas, orquestas y músicas tradicionales, se llevó a cabo una convocatoria pública en la cual se pretendía que la participación y cobertura fuera una realidad en la ejecución del proceso, y de esta manera fuera posible viabilizar la sostenibilidad del proyecto formativo. El proceso de convocatoria pública tuvo 3 rondas y significó un importante proceso de aprendizaje para las entidades tanto de carácter formal como de carácter no formal.

 

El proceso de construcción y puesta en marcha del PNMC ha implicado aprender a no homogenizar a los actores y socios del Plan; la homogenización es peligrosa en la medida en que no reconoce que el sector musical en Colombia tiene objetos culturales y saberes distintos en juego y debemos buscar actores que se aproximen más a las lógicas particulares. Es importante jalonar entidades de educación  formal para que adquieran un compromiso social y se articulen a los procesos culturales de su región. Por otra parte, debemos  reconocer y vincular al subsector musical y sus mecanismos de organización como las redes y consejos.

 

La cobertura total de municipios en los procesos de formación del PNMC es finalmente una oportunidad para ejercer criterios y valores de equidad. Así, estamos ante una lógica que nos invita a recorrer nuevos trayectos que no necesariamente responden a la realidad de nuestras instituciones.

 

La política cultural que sostiene el PNMC se basa también en la institucionalización de la práctica musical por medio de la Escuelas de Música y participación comunitaria. Estos procesos de institucionalización son muy importantes y abordan un nuevo reto en las lógicas cotidianas en las cuales vivimos la música. Generalmente se piensan los espacios musicales como escenarios espontáneos que no necesitan ni merecen políticas y mecanismos de institucionalización. Sin embrago, hay una pregunta que no podemos desconocer ¿cómo vincular los procesos que gesta la sociedad  desde sus lógicas locales y las formas institucionales? La respuesta es compleja, pero es fundamental trazar vínculos y abrir canales de comunicación con los saberes  y prácticas cotidianas locales y  tradicionales. Necesitamos meternos y comprender la  realidad regional y actuar en ella y con ella por medio de  mecanismos concretos. Por otra parte, es fundamental comprender que “institucionalización” no significa alcaldía o contrato; significa, organización y reconocimiento comunitario en donde se definen vínculos y relaciones bajo unas reglas de juego y formas de interactuar en el conocimiento.

 

Arriba

 

COMPONENTE DE FORMACIÓN

 

Por: Leonardo Garzón

 

El Plan de Música interpreta y recoge programas antecedentes que fueron realizados en el Ministerio de Cultura y que a la vez se sustentaban en programas y propuestas departamentales; así, el Plan es una propuesta  política y pedagógica que  parte del fomento a la práctica musical con una orientación muy particular:  priorizar  la creación de escuelas. La formación es la prioridad del PNMC como respuesta a un diagnóstico que nos muestra cómo en Colombia  existe un contraste entre una actividad musical muy diversa y  ausencia y debilidad de un sistema educativo que responda a dicha  diversidad y a la movilidad musical del país. En Colombia existe una debilidad de la oferta de formación musical. La oferta en formación que existe se concentra en la región andina. Por otra parte, el diagnóstico expone  también la ausencia de proyecto formativo; no hay continuidad en la oferta y esa oferta no tiene proyecto ni programa formativo. Además, la oferta que hay tiene grandes debilidades y es muy vulnerable y depende, muchas veces  de voluntades políticas. Por otra parte, estamos ante un desplazamiento de la música en la educación básica. En muchos programas académicos la educación artística ha desaparecido y esto se presenta  sobre todo en los proyectos públicos. Las políticas actuales de educación en Colombia tienen dos prioridades: cobertura y niveles de calidad medidos en la pruebas de estado. Como la educación artística no se evalúa no se le da prioridad; así, esta educación artística ha ido desplazándose.

 

El panorama del ejercicio musical en Colombia también evidencia la ausencia de programas de formación que permitan que los estudiantes de música lleguen con los niveles adecuados a los programas de educación superior. Así, los primeros semestres universitarios se convierten en niveles remediales e intermedios que tratan de sustituir los niveles con los que los estudiantes no llegan. Por otra parte, el canon de la educación superior desconoce o ignora por lo general la realidad musical del país. Por lo tanto, estamos ante una hegemonía de sistemas de conocimiento que desconoce otros saberes y otras prácticas. Es fundamental replantear la postura de la academia y su mediación constante con la escritura y el eurocentrismo que evidencia una distancia con otras prácticas musicales.

 

En los músicos predomina el imaginario de la legitimación y la validez  del conocimiento sólo en la medida en que hay un título y un cartón que lo certifica.  Así, los mismos músicos no reconocen el valor de su propio conocimiento gestado en la práctica. En este sentido, el Plan de música busca generar una alternativa educativa basada en  el ejercicio musical. Esto a su vez es  una política formativa. Por eso la estrategia está orientada a capacitar personas que lideren la práctica en la escuela. Para comprender la propuesta del Plan de Música es fundamental comprender el sentido de la educación musical NO FORMAL. En este tipo de educación existen parámetros, lineamientos y programas académicos en los que se permite la flexibilidad y se busca la  continuidad de los procesos. En la propuesta de Escuela los lineamientos y parámetros son puntos de partida, que merecen y llaman a una retroalimentación por parte de los actores del Plan; además, la Escuela como institución se  legitima en la medida en que hay un trabajo real y una apropiación de la comunidad en medio de vínculos de convivencia basados en el respeto y el reconocimiento a la diversidad.

 

Arriba

 

AVANCES EN LOS PROCESOS DE FORMACIÓN

 

Por: Claudia Mejía

 

PROCESO DE FORMACIÓN EN BANDAS

 

REGIONAL

DEPARTAMENTOS

MUNICIPIOS ASIGNADOS

MUNICIPIOS ASISTENTES A FORMACIÓN

ENTIDAD DE FORMACIÓN

LITORAL ATLÁNTICO

 

 

 

 

Bolivar

6

4

ESCUELA SUPERIOR DE BELLAS ARTES DE CARTAGENA-ESBAC

Guajira

6

2

Magdalena

10

8

Atlántico

8

5

SUBTOTAL

30

19

ORINOQUIA - AMAZONIA

Arauca

3

2

CONSERVATORIO DEL TOLIMA

Amazonas

1

0

Meta

18

17

Casanare

8

5

Vichada

2

1

Guaviare

1

2

Caquetá

7

9

Putumayo

7

7

SUBTOTAL

47

43

HUILA - TOLIMA

 

 

Huila

24

29

CONSERVATORIO DEL TOLIMA

Tolima

37

38

SUBTOTAL

61

67

SUR - OCCIDENTE

Cauca

26

25

INSTITUTO DEPARTAMENTAL DE BELLAS ARTES DEL VALLE

Nariño

37

36

Valle

29

23

SUBTOTAL

92

84

EJE CAFETERO

Quindío

9

10

INSTITUTO DEPARTAMENTAL DE BELLAS ARTES DEL VALLE

Risaralda

8

8

SUBTOTAL

17

18

NORORIENTE

Santander

30

34

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE BUCARAMANGA-UNAB

Norte de Santander

27

30

Cesar

11

11

Sur de Bolívar

10

13

SUBTOTAL

78

88

ANTIOQUIA - CHOCÓ

Antioquia

30

0

UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA