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MINGA
QUE VINO, MINGA QUE SE FUE PARA VOLVER DESPUES…
“Minga
una palabra que tiene mucha connotación con nosotros, con todos los hijos
de la tierra, estamos aquí, porque llevamos más de 15000 años aquí
cantando, bailando, aquí danzando, aquí con la voz de los abuelos…
Con
estas palabras se dio inicio a la segunda versión de Minga Encuentro de
Culturas y saberes indígenas organizado por el Instituto Distrital de
Cultura y Turismo de Bogotá. Todo comenzó con un ritual de iniciación,
representantes de las diversas comunidades luego de una serie de cantos y
sonidos pronunciaron algunas palabras en español y en sus respectivos
idiomas al conglomerado de periodistas y camarógrafos allí reunidos.
Era
extraño observar ese pequeño primer encuentro, los camarógrafos
atropellándose unos con otros tratando de conseguir la mejor imagen, las
grabadoras y micrófonos, unos encima de otros tratando de captar algunas
palabras… Yo no sé si los periodistas allí reunidos comprendíamos en
realidad lo que estaba pasando o simplemente nos dejábamos llevar por lo
“exótico”, ese atractivo por lo exótico que nos arrastra muchas
veces y nos pone una enorme barrera en el horizonte. En realidad, lo que
estaba sucediendo allí era mucho más que un evento exótico, lo que
estaba sucediendo allí era el inicio de un encuentro que a nosotros los
“Arijuna”, como nos llaman los Wayuu, nos abría una ventana a una
forma ancestral de percibir el mundo.
Luego
de las palabras de Martha Senn directora del Instituto Distrital de
Cultura y Turismo dando la bienvenida a “los hermanos Mayores” como
ella misma lo dijo, la representante de la comunidad Inga y consejera
distrital de cultura por las comunidades indígenas, Antonia Ágreda, se
dirigió a los allí presentes explicando el objetivo primordial del
Encuentro:
“Quisiera agradecerles a todos ustedes en nombre de Minga:
cultura y saberes indígenas, que surgió en una idea de visibilizar a los
pueblos indígenas que habitamos en la ciudad capital y que se empiece a
hacer una relación intercultural y a tramar una red de sabidurías entre
los distintos pueblos que no solamente habitamos aquí en Colombia, si no
también en América Latina. Minga como su palabra lo dice, es una palabra
quechua que significa trabajo colectivo, trabajar colectivamente por algo,
por un ideal o también trabajo comunitario para salir adelante como
grupo. Surgió Minga el año pasado, en el 2004, impulsado por ese ideal
que algunos lideres indígenas hemos siempre tenido y que ojala que este
Minga se constituya en el espacio que Bogotá necesita para dar a conocer
las culturas y saberes de los pueblos indígenas”
…”Esperamos que ojala Minga no se vaya a perder, que se vuelva
patrimonio para los Bogotanos, porque Bogotá necesita realmente unos espacios en donde las
culturas dialoguen realmente y no seamos simplemente convidados de piedra,
si no que seamos constructores de la ciudad, pero en igualdad de respeto,
en igualdad de condiciones y en igualdad de sabiduría…”
Después
de estas palabras fuimos invitados a tomar una pequeña totumada de Chicha
y entonces si, Laboratorio Cultural realizó algunas preguntas a dos
representantes de comunidades que andaban por ahí:
Uno
de ellos fue Armando Marileo un Guía espiritual de la sabiduría de la
comunidad Mapuche de Chile, quien nos habló de lo que para ellos
representa la música:
“La
música es un elemento más de lo que es la espiritualidad, no es sólo
folclore, porque ahorita se ha tratado como folclore la música originaria
de los pueblos originarios. Dentro de nuestro pueblo tiene un sentido más
espiritual…incluso de relación…la reflexión que uno puede hacer…
si uno puede tocar música, cualquier tipo de música, de viento o percusión,
lo que sea o los sonidos que dé, tiene que ver con la esencia de
nosotros, de ser indígenas. Por ejemplo, eso que esta sonando de viento,
tiene que ver con el viento y los sonidos… el trueno, no se, el sonido
del mar, todo tiene que ver con la naturaleza, entonces es algo muy
espiritual”
Luego
nos encontramos con Jorge Enrique Apushana músico y palabrero Wayúu:
“Yo
soy el que arreglo los problemas que hay entre nuestra raza en la Guajira,
arreglo problemas de sangre, de matrimonio y para conflictos cuando hay
muertos entre nosotros los Wayúu, yo soy el palabrero”
“También
dicto clases en la universidad, de cómo es la cultura Wayúu, de cómo es
el matrimonio, allá para el matrimonio todavía existe la compra”
Y
con respecto a la música…
“Yo
toco cuatro clases de instrumentos, los instrumentos que nosotros
utilizamos, los Wayúu, la mayoría los utilizamos en los pozos, en
aquella época cuando no había molino, un instrumento es como decir la
grabadora, es la grabadora de nosotros los Wayúu”
“Existen
también los cantos, por ejemplo voy a hacer una comparación, el canto
cuando esta enamorado de la Wayúu, el canto cuando abandonada, cuando están
dejado, entonces esos son los lamentos y así muchas cosas”
A lo largo
de la semana, las 15 comunidades indígenas invitadas al encuentro nos
ilustraron con sus diversas formas de percibir el mundo y de la realidad
que los afecta. Los Inga nos contaron el origen del Yagé, los Arahuaco,
los Uitoto, los Carijona, los Mapuche, los Maya-Quiché nos contaron el
origen del universo, las plantas, los animales, nos hablaron del manejo y
el uso del territorio y del propósito del ser humano en la madre tierra.
Las
comunidades Muisca e Inga nos dieron a probar un poco de sus alimentos en
la Media Torta.
Nos hablaron de la protección del mundo y de la importancia
de la palabra en el consejo con líderes y mayores.
Los
Maya, Guambianos, Tikuna y Wayúu nos dieron una muestra de su música y
sus danzas por medio del Ritual de Celebración en la Media Torta, donde
se terminó el segundo encuentro Minga de saberes y culturas indígenas.
Sin
embargo, este encuentro no terminó sin que antes ellos nos contaran sus
preocupaciones respecto al Tratado de Libre Comercio con EEUU y otras
realidades que los afectan acá en Colombia y en sus respectivos países.
Estas fueron algunas de sus impresiones:
"Alguien,
un indígena de estas comunidades comentaba que ellos no entendían porque
nosotros vendíamos la tierra, si la tierra es la misma madre y nos
preguntaba si nosotros venderíamos a nuestra mamá…finalmente llegó a
la conclusión de que sí, sí seriamos capaces de vender a nuestra propia
mamá".
Armando
Marileo de la comunidad Mapuche de Chile comentaba que antes de que
llegaran los Españoles ellos tenían 31 millones de hectáreas de tierra,
todo lo que era Chile, eso se fue disminuyendo con el paso del tiempo. Con
el gobierno de Pinochet comenzaron a llegar empresas multinacionales a
quienes se les vendió la tierra, quitándoles tierras a los indígenas,
dejándolos sólo con 270 mil hectáreas. Marileo decía que hoy en día
un empresario Italiano tiene 1 millón de hectáreas plantadas con pino y
eucalipto, un solo dueño y que ellos una población de 2 millones de
habitantes Mapuche tienen solamente 280 mil hectáreas de tierra.
Y que ahora con el TLC, decía él, lo que va a suceder es la
desaparición de los pueblos originarios, porque como va a haber camino
abierto, eso quiere decir que todos pueden entrar y todos pueden comprar y
es justamente eso lo que esta ocurriendo hoy en Chile luego de la firma
del TLC, las tierras se están quedando en manos de las empresas
transnacionales mientras que los territorios indígenas van disminuyendo.
Luego
intervino Avelina Pancho, líder del pueblo Nasa en Toribio Cauca, ella
nos hablo de la violencia que tiene que soportar su pueblo:
“Esta
situación de conflicto, de confrontación armada no es una situación de
los pueblos Nasa de Toribio si no de todos los pueblos colombianos, es
importante aprovechar este espacio para decirles que esa lucha que estamos
dando desde el cauca los pueblos indígenas en Colombia, es una lucha en
defensa de los derechos de todos los pueblos del mundo, aquí esta en
juego la vida de todos. Así que los invitamos a pensar un momento en que
es importante la unidad no solamente de los pueblos indígenas, si no de
todos los ciudadanos en defensa de la vida”
Ellos
no entienden porque nuestros conflictos no se pueden solucionar
dialogando, ellos así han intentado hacerlo, ellos se han sentado a
dialogar con el guerrillero, con el paramilitar y con el ejercito, para
ellos no se trata de estar del lado de uno o de otro, no se trata de tomar
partido por algún bando, se trata de dialogar para poder entenderse.
“Con relación al TLC, conscientemente desde hace unos 6 años
vengo escuchando este tema tratando de comprenderlo y lo mismo los pueblos
indígenas. Con relación a eso el CRIC (consejo regional Indígena del
Cauca) ha venido adelantando distintos eventos de análisis y también
enfrentando ya situaciones muy concretas como el desplazamiento de muchos
pueblos porque existen intereses macroeconómicos, también de
instituciones que pareciera que hacen estudios con buena intención sobre
la riqueza de la diversidad cultural,
a veces nosotros de ingenuos también caemos porque pensamos que se
esta haciendo con buena intención y por eso hoy muchos de los
conocimientos tradicionales ni siquiera son propiedad nuestra y así hay
muchos eventos a los que se nos invita para que demos a conocer nuestros
conocimientos y luego resulta que hay un propietario de esos
conocimientos. Antes nosotros pensábamos que esos conocimientos
tradicionales no tenían ningún valor económico, hoy resulta que si lo
tienen en estos tratados de libre comercio”.
“Para
nosotros el conocimiento esta ahí, en la memoria de nuestros mayores, en
la naturaleza misma, para nosotros nadie es propietario del conocimiento
porque el conocimiento siempre ha estado allí y también representa la
vida misma, contrario a la visión comercial individualista, utilitarista
del conocimiento. Entonces es importante hacer una reflexión sobre como
se esta concibiendo ese conocimiento ahora que se esta negociando el
tratado de libre comercio en Colombia.
Cosa que ni la sociedad indígena, ni la sociedad civil ha tenido
un acceso para discutir estos temas”.
Posteriormente
Anita Menchu de Guatemala dio sus impresiones al respecto. Ella comentaba
que este Tratado se firmó en Guatemala y que nadie supo, mientras se
estaba firmando, que era lo que se estaba firmando, no había información
suficiente, nadie sabia de que se trataba exactamente, nadie les preguntó
si estaban o no de acuerdo, simplemente se firmó porque decían que eso
contribuiría con el desarrollo de Guatemala. Sin embargo ella dice que no
ha visto ese desarrollo y esa mejoría en los pueblos que han firmado el
tratado, para ella, pueblos como México siguen igual o peor de lo que
estaba antes de firmar el Tratado.
En
general el tema que más preocupaba a los lideres asistentes a esta charla
sobre el TLC era el tema de los derechos de autor sobre sus conocimientos
tradicionales pues muchos de esos conocimientos no pertenecen a una sola
comunidad, ni pertenecen a una sola persona, entonces no entienden porque
alguien se debe atribuir la propiedad de estos conocimientos cuando en
realidad son de toda la gente.
Así
termino la experiencia del encuentro Minga y así tuvimos la oportunidad
de asomarnos a esa ventana que nos permitió conocer otras formas de ver
la vida y la tierra misma.
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