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A todos nuestro lectores les damos la Bienvenida a Laboratorio Cultural

Al iniciar esta nueva etapa vuelve a la memoria lo planteado el primer día que la Corporación Laboratorio Cultural decidió crear la revista: apoyar, difundir y profundizar en el conocimiento de las distintas manifestaciones que se gestan alrededor de la música colombiana y brindarle a Colombia y al mundo una ventana con una muestra de esa riqueza cultural-musical que hace tan maravilloso este país.

Justamente pensando en lograr ese objetivo, hemos reestructurado la revista y presentamos esta nueva cara de Laboratorio Cultural Revista.

Implementamos nuevas secciones que irán siendo ampliadas y perfeccionadas con el paso de los meses. Lo invitamos muy cordialmente a pasearse por todas ellas y descubrir más cosas de su interés. En esa medida, lo invitamos a visitar nuestra sección Academia, en donde usted podrá encontrar textos y artículos sobre pedagogía musical e investigaciones en música, entre otros, además de toda la actividad cultural-musical alrededor de la academia.

En esta sección damos la bienvenida a nuestros nuevos aliados, FLADEM, Foro Latinoamericano de Educación Musical, quienes presentarán interesantes aportes a nuestra Revista, que sin duda servirán para enriquecer el conocimiento que nuestros lectores tienen acerca de la música colombiana.

La Red Nacional de Festivales de Música Tradicional Colombiana sigue contando con la presente sede virtual, por lo tanto espere de primera mano información importante sobre los festivales en su propia sección.

Esperamos que esta nueva cara de Laboratorio Cultural sea de su agrado y no olvide dejar sus comentarios en la sección Comunidad. Sus aportes y opiniones son de vital importancia para mejorar nuestra revista.

 

 

MINGA QUE VINO, MINGA QUE SE FUE PARA VOLVER DESPUES…

 

“Minga una palabra que tiene mucha connotación con nosotros, con todos los hijos de la tierra, estamos aquí, porque llevamos más de 15000 años aquí cantando, bailando, aquí danzando, aquí con la voz de los abuelos…

 

Con estas palabras se dio inicio a la segunda versión de Minga Encuentro de Culturas y saberes indígenas organizado por el Instituto Distrital de Cultura y Turismo de Bogotá. Todo comenzó con un ritual de iniciación, representantes de las diversas comunidades luego de una serie de cantos y sonidos pronunciaron algunas palabras en español y en sus respectivos idiomas al conglomerado de periodistas y camarógrafos allí reunidos.

 

Era extraño observar ese pequeño primer encuentro, los camarógrafos atropellándose unos con otros tratando de conseguir la mejor imagen, las grabadoras y micrófonos, unos encima de otros tratando de captar algunas palabras… Yo no sé si los periodistas allí reunidos comprendíamos en realidad lo que estaba pasando o simplemente nos dejábamos llevar por lo “exótico”, ese atractivo por lo exótico que nos arrastra muchas veces y nos pone una enorme barrera en el horizonte. En realidad, lo que estaba sucediendo allí era mucho más que un evento exótico, lo que estaba sucediendo allí era el inicio de un encuentro que a nosotros los “Arijuna”, como nos llaman los Wayuu, nos abría una ventana a una forma ancestral de percibir el mundo.

 

Luego de las palabras de Martha Senn directora del Instituto Distrital de Cultura y Turismo dando la bienvenida a “los hermanos Mayores” como ella misma lo dijo, la representante de la comunidad Inga y consejera distrital de cultura por las comunidades indígenas, Antonia Ágreda, se dirigió a los allí presentes explicando el objetivo primordial del Encuentro:

 

 “Quisiera agradecerles a todos ustedes en nombre de Minga: cultura y saberes indígenas, que surgió en una idea de visibilizar a los pueblos indígenas que habitamos en la ciudad capital y que se empiece a hacer una relación intercultural y a tramar una red de sabidurías entre los distintos pueblos que no solamente habitamos aquí en Colombia, si no también en América Latina. Minga como su palabra lo dice, es una palabra quechua que significa trabajo colectivo, trabajar colectivamente por algo, por un ideal o también trabajo comunitario para salir adelante como grupo. Surgió Minga el año pasado, en el 2004, impulsado por ese ideal que algunos lideres indígenas hemos siempre tenido y que ojala que este Minga se constituya en el espacio que Bogotá necesita para dar a conocer las culturas y saberes de los pueblos indígenas”  …”Esperamos que ojala Minga no se vaya a perder, que se vuelva patrimonio para los Bogotanos,  porque Bogotá necesita realmente unos espacios en donde las culturas dialoguen realmente y no seamos simplemente convidados de piedra, si no que seamos constructores de la ciudad, pero en igualdad de respeto, en igualdad de condiciones y en igualdad de sabiduría…”

 

Después de estas palabras fuimos invitados a tomar una pequeña totumada de Chicha y entonces si, Laboratorio Cultural realizó algunas preguntas a dos representantes de comunidades que andaban por ahí:

 

Uno de ellos fue Armando Marileo un Guía espiritual de la sabiduría de la comunidad Mapuche de Chile, quien nos habló de lo que para ellos representa la música:

 

“La música es un elemento más de lo que es la espiritualidad, no es sólo folclore, porque ahorita se ha tratado como folclore la música originaria de los pueblos originarios. Dentro de nuestro pueblo tiene un sentido más espiritual…incluso de relación…la reflexión que uno puede hacer… si uno puede tocar música, cualquier tipo de música, de viento o percusión, lo que sea o los sonidos que dé, tiene que ver con la esencia de nosotros, de ser indígenas. Por ejemplo, eso que esta sonando de viento, tiene que ver con el viento y los sonidos… el trueno, no se, el sonido del mar, todo tiene que ver con la naturaleza, entonces es algo muy espiritual”

 

Luego nos encontramos con Jorge Enrique Apushana músico y palabrero Wayúu:

 

“Yo soy el que arreglo los problemas que hay entre nuestra raza en la Guajira, arreglo problemas de sangre, de matrimonio y para conflictos cuando hay muertos entre nosotros los Wayúu, yo soy el palabrero”

 

“También dicto clases en la universidad, de cómo es la cultura Wayúu, de cómo es el matrimonio, allá para el matrimonio todavía existe la compra”

 

Y con respecto a la música…

 

“Yo toco cuatro clases de instrumentos, los instrumentos que nosotros utilizamos, los Wayúu, la mayoría los utilizamos en los pozos, en aquella época cuando no había molino, un instrumento es como decir la grabadora, es la grabadora de nosotros los Wayúu”

 

“Existen también los cantos, por ejemplo voy a hacer una comparación, el canto cuando esta enamorado de la Wayúu, el canto cuando abandonada, cuando están dejado, entonces esos son los lamentos y así muchas cosas”

 

A lo largo de la semana, las 15 comunidades indígenas invitadas al encuentro nos ilustraron con sus diversas formas de percibir el mundo y de la realidad que los afecta. Los Inga nos contaron el origen del Yagé, los Arahuaco, los Uitoto, los Carijona, los Mapuche, los Maya-Quiché nos contaron el origen del universo, las plantas, los animales, nos hablaron del manejo y el uso del territorio y del propósito del ser humano en la madre tierra.

 

Las comunidades Muisca e Inga nos dieron a probar un poco de sus alimentos en la Media Torta.

 

Nos hablaron de la protección del mundo y de la importancia de la palabra en el consejo con líderes y mayores.

 

Los Maya, Guambianos, Tikuna y Wayúu nos dieron una muestra de su música y sus danzas por medio del Ritual de Celebración en la Media Torta, donde se terminó el segundo encuentro Minga de saberes y culturas indígenas.

 

Sin embargo, este encuentro no terminó sin que antes ellos nos contaran sus preocupaciones respecto al Tratado de Libre Comercio con EEUU y otras realidades que los afectan acá en Colombia y en sus respectivos países. Estas fueron algunas de sus impresiones: 

 

"Alguien, un indígena de estas comunidades comentaba que ellos no entendían porque nosotros vendíamos la tierra, si la tierra es la misma madre y nos preguntaba si nosotros venderíamos a nuestra mamá…finalmente llegó a la conclusión de que sí, sí seriamos capaces de vender a nuestra propia mamá".

 

Armando Marileo de la comunidad Mapuche de Chile comentaba que antes de que llegaran los Españoles ellos tenían 31 millones de hectáreas de tierra, todo lo que era Chile, eso se fue disminuyendo con el paso del tiempo. Con el gobierno de Pinochet comenzaron a llegar empresas multinacionales a quienes se les vendió la tierra, quitándoles tierras a los indígenas, dejándolos sólo con 270 mil hectáreas. Marileo decía que hoy en día un empresario Italiano tiene 1 millón de hectáreas plantadas con pino y eucalipto, un solo dueño y que ellos una población de 2 millones de habitantes Mapuche tienen solamente 280 mil hectáreas de tierra.  Y que ahora con el TLC, decía él, lo que va a suceder es la desaparición de los pueblos originarios, porque como va a haber camino abierto, eso quiere decir que todos pueden entrar y todos pueden comprar y es justamente eso lo que esta ocurriendo hoy en Chile luego de la firma del TLC, las tierras se están quedando en manos de las empresas transnacionales mientras que los territorios indígenas van disminuyendo.

 

Luego intervino Avelina Pancho, líder del pueblo Nasa en Toribio Cauca, ella nos hablo de la violencia que tiene que soportar su pueblo:

 

“Esta situación de conflicto, de confrontación armada no es una situación de los pueblos Nasa de Toribio si no de todos los pueblos colombianos, es importante aprovechar este espacio para decirles que esa lucha que estamos dando desde el cauca los pueblos indígenas en Colombia, es una lucha en defensa de los derechos de todos los pueblos del mundo, aquí esta en juego la vida de todos. Así que los invitamos a pensar un momento en que es importante la unidad no solamente de los pueblos indígenas, si no de todos los ciudadanos en defensa de la vida”

 

Ellos no entienden porque nuestros conflictos no se pueden solucionar dialogando, ellos así han intentado hacerlo, ellos se han sentado a dialogar con el guerrillero, con el paramilitar y con el ejercito, para ellos no se trata de estar del lado de uno o de otro, no se trata de tomar partido por algún bando, se trata de dialogar para poder entenderse.

 

 “Con relación al TLC, conscientemente desde hace unos 6 años vengo escuchando este tema tratando de comprenderlo y lo mismo los pueblos indígenas. Con relación a eso el CRIC (consejo regional Indígena del Cauca) ha venido adelantando distintos eventos de análisis y también enfrentando ya situaciones muy concretas como el desplazamiento de muchos pueblos porque existen intereses macroeconómicos, también de instituciones que pareciera que hacen estudios con buena intención sobre la riqueza de la diversidad cultural,  a veces nosotros de ingenuos también caemos porque pensamos que se esta haciendo con buena intención y por eso hoy muchos de los conocimientos tradicionales ni siquiera son propiedad nuestra y así hay muchos eventos a los que se nos invita para que demos a conocer nuestros conocimientos y luego resulta que hay un propietario de esos conocimientos. Antes nosotros pensábamos que esos conocimientos tradicionales no tenían ningún valor económico, hoy resulta que si lo tienen en estos tratados de libre comercio”.

 

“Para nosotros el conocimiento esta ahí, en la memoria de nuestros mayores, en la naturaleza misma, para nosotros nadie es propietario del conocimiento porque el conocimiento siempre ha estado allí y también representa la vida misma, contrario a la visión comercial individualista, utilitarista del conocimiento. Entonces es importante hacer una reflexión sobre como se esta concibiendo ese conocimiento ahora que se esta negociando el tratado de libre comercio en Colombia.  Cosa que ni la sociedad indígena, ni la sociedad civil ha tenido un acceso para discutir estos temas”.

 

Posteriormente Anita Menchu de Guatemala dio sus impresiones al respecto. Ella comentaba que este Tratado se firmó en Guatemala y que nadie supo, mientras se estaba firmando, que era lo que se estaba firmando, no había información suficiente, nadie sabia de que se trataba exactamente, nadie les preguntó si estaban o no de acuerdo, simplemente se firmó porque decían que eso contribuiría con el desarrollo de Guatemala. Sin embargo ella dice que no ha visto ese desarrollo y esa mejoría en los pueblos que han firmado el tratado, para ella, pueblos como México siguen igual o peor de lo que estaba antes de firmar el Tratado.

 

En general el tema que más preocupaba a los lideres asistentes a esta charla sobre el TLC era el tema de los derechos de autor sobre sus conocimientos tradicionales pues muchos de esos conocimientos no pertenecen a una sola comunidad, ni pertenecen a una sola persona, entonces no entienden porque alguien se debe atribuir la propiedad de estos conocimientos cuando en realidad son de toda la gente.

 

Así termino la experiencia del encuentro Minga y así tuvimos la oportunidad de asomarnos a esa ventana que nos permitió conocer otras formas de ver la vida y la tierra misma.

 

Bogotá DC - Colombia

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