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A
TIEMPO O A CONTRATIEMPO
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Jaime
Humberto Quevedo en el CDM
Foto:
Laboratorio Cultural |
Tras
el rastro de la Revista A CONTRATIEMPO que, en la práctica sin
una regularidad definida de aparición, publica el Ministerio de Cultura
a través de – a nuestro criterio- una de sus entidades más
importantes cuya misión consiste en fomentar el conocimiento, la
protección y la proyección del patrimonio musical colombiano en sus diversas formas expresivas y manifestaciones,
que registre su acontecer como memoria artístico cultural y como testimonio
documental en el campo de la música, visitamos El Centro de Documentación Musical (CDM) donde tuvimos la
oportunidad de conversar con Jaime Humberto Quevedo Urrea, su
coordinador.
La
Revista A CONTRATIEMPO es una publicación con una intención
inicial de circulación cuatrimestral, que nace con el ánimo de producir un
documento que permitiera la interlocución entre los actores de la música
y la danza en nuestro país, que recogiera diversas expresiones
asociadas a dicha actividad en el ámbito nacional y que abordara unas
maneras distintas de aproximación a la investigación con enfoques
diversos como el lingüístico o el antropológico proponiendo una idea
de transversalidad multidisciplinaria.
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Primeras
versiones de la Revista.
Foto:
Laboratorio Cultural |
Se
gestó por primera vez en el año 1987 gracias a una iniciativa privada en un evento público
nacional, bajo la dirección del maestro Carlos Miñana y con el apoyo
de Dimensión Educativa, que puso al alcance del proyecto toda la
infraestructura inicial necesaria para hacerlo realidad. Sin embargo,
evidentemente no tenía una viabilidad comercial por lo que el proyecto
fue abandonado a pesar de una necesidad manifiesta del gremio y de unos
grandes esfuerzos que vieron nacer con la regularidad presupuestada
inicialmente, ocho ediciones del proyecto.
Teniendo
en cuenta que este material no iba a ser promovido por una entidad no
estatal, que se trataba de un documento especializado y que de 1992 a
1997 no hubo iniciativas que retomaran un esfuerzo inicial – no porque
no hiciera falta, por supuesto-, el Centro de Documentación Musical
retoma la iniciativa con una nueva imagen, con un enfoque musical
únicamente, con una intención de circulación semestral;
respondiendo a la expectativa y espacio ya creados, continuando con la
apertura de espacios para el análisis, la reflexión y la investigación
musical y con una explícita intención de convocar a la participación
y generar comunicación en el debate.
Para
la elaboración de la revista, el Ministerio mediante contratos ha
financiado el diseño, la diagramación, la coordinación editorial, el
levantamiento de partituras cuando ha sido necesario, la pre prensa y la
impresión. Su distribución se hace a través de resoluciones de
distribución desde el CDM. Y en cuanto al contenido, es importante anotar que la publicación de la revista en esta
segunda etapa, ha sido posible gracias a la voluntad, el interés, el
acompañamiento, la disposición y generosidad de mucha gente, teniendo
en cuenta que no se paga por el trabajo de investigación y elaboración
del material publicado. De hecho, la última edición que corresponde a
la investigación de Ana María Romano sobre la vida y
obra de la compositora Jacqueline Nova, de carácter monográfico y con
un tiraje de 1.000 ejemplares tuvo que regalarse al público por la necesidad de
obtener las respectivas autorizaciones de uso de cierto material que de
otra manera no se hubiera podido publicar sin antes cancelar regalías anticipadas sobre la venta de la revista.
Desde
el comienzo fue una empresa difícil, siendo una iniciativa pública
amarrada al vaivén de las decisiones administrativas y las
disponibilidades presupuestales cuyas prioridades dependen en gran
medida del jefe de turno, poniendo en riesgo una posibilidad de
estabilidad y constancia en
su desarrollo. Tan es así, que la regularidad con la que se pretendió
publicar la revista no se pudo cumplir y los cuatro números que se
publicaron aparecen en 1997, 1998, 2000 y 2002 respectivamente.
Bajo
este panorama, en este momento el trabajo del maestro Jaime Quevedo,
defensor del proyecto, está en convencer con argumentos, que es
legítimo y es responsabilidad del CDM y por consiguiente de la
Biblioteca Nacional continuar con el proyecto, lograr que se asigne un
comité editorial y un director para una nueva edición (recordemos, la última
circuló a partir del año 2002) y retomar la publicación evaluando,
revaluando y/o retomando el trabajo ya realizado.
Para
ello, el maestro Quevedo preparó un documento con la sustentación que
acaba de presentar en la que se acude a todos los argumentos
institucionales y políticos que le dan soporte a la función del CDM
con la publicación de A Contratiempo y de cuyo texto transcribimos
algunos apartes:
SUSTENTACIÓN
EDICIÓN REVISTA A CONTRATIEMPO N°13
A
Contratiempo responde y en forma sólida y consistente a los mandatos
establecidos en la legislación
vigente, la política cultural y en lo planteado en los planes de
gobierno. Los artículos incluidos hasta el momento en las revistas A
contratiempo segunda época publicadas No 9, 10, 11 y 12 así lo
demuestran.
Si
revisamos los orígenes y la trayectoria de la revista y somos
consistentes con el proyecto institucional que plantea de cara a
necesidades específicas del sector, la coherencia ante la Ley general
de cultura, el Plan Nacional de Cultura 2001 – 2010, el documento CONPES 3162 LINEAMIENTOS PARA LA
SOSTENIBILIDAD DEL PLAN NACIONAL DE CULTURA 2001 – 2010,
el MANIFIESTO DEMOCRÁTICO
de éste gobierno, el PLAN
NACIONAL DE MÚSICA PARA LA CONVIVENCIA, las funciones institucionales del Ministerio de Cultura; verificamos
sin lugar a equivocarnos que desarrolla las políticas de protección
del patrimonio cultural de la Nación que se enuncian en el artículo 5°
de la Ley general de Cultura, como
objetivos de política
estatal en relación con el patrimonio documental, impulsa políticas y proyectos de preservación y
conservación del patrimonio tangible e intangible, investigación y
diseminación de las memorias, y protección de las cosmovisiones y
saberes ancestrales en el campo de la música.
Contribuye al fortalecimiento de una información
documental confiable y actualizada en el país, que motive y promueva el
desarrollo de proyectos prioritarios claves del sector. Aporta
a la construcción de pertenencia y autoestima colectiva, contribuye a
la construcción de valor cultural desde el reconocimiento de las
expresiones y la creación, fomenta el reconocimiento y valoración
de la diversidad, contribuye a la construcción de la memoria de la Nación,
documentada, informada, orientada, más democrática, equitativa,
participativa y cultural, promueve la investigación, promoción y difusión
del patrimonio musical colombiano, activa los intercambios nacionales e
internacionales, fomenta la protección de los derechos de los
creadores, intérpretes y productores musicales.
La revista registra
el
testimonio de las memorias e identidades culturales colombianas desde
una perspectiva multidisciplinaria en el campo de la música. Promueve
el desarrollo cultural y el acceso de la comunidad a los bienes y
servicios culturales, fomenta
la pluralidad y diversidad cultural de la nación y estimula la creación,
la investigación, la información, la actividad artística y cultural y
el fortalecimiento de las expresiones musicales.
Por
todo lo anterior A Contratiempo debe recuperar su continuidad.
Jaime
Humberto Quevedo
Coordinador
CDM - Octubre
15 de 2004
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El
futuro de la revista es incierto. Invitamos a la Biblioteca Nacional a promover y apoyar este proyecto editorial de
A CONTRATIEMPO desde
la perspectiva de su política cultural y su función social.
Más allá de los grandes logros que en la práctica
seguramente conquistará el área de música del Ministerio de Cultura
de Colombia con el desarrollo del actual Plan Nacional de Música para
la Convivencia, con una prioridad clara y definida en el área de
formación; con toda una serie de sistematizaciones y
conceptualizaciones desarrollándose, tan necesarias para un adecuado
conocimiento y estudio de nuestras músicas tradicionales; una publicación
como A CONTRATIEMPO, puede
llegar a ser una herramienta, medio y espacio -ya existente pero
agonizante- con que puede contar el Ministerio para mostrar los
resultados de todo este arduo trabajo que ya empieza a mostrar sus
primeros resultados.
Hacemos un llamado de atención
general para que espacios específicos y
especializados de difusión de nuestra riqueza patrimonial artística y
cultural, evidentemente necesarios en vías de educar a nuestro pueblo
colombiano y aún al gremio de la música en general – no solo de la música
Colombiana– sean apoyados y promovidos por entidades públicas que tienen este como
su objeto.
CRONOLOGÍA
A CONTRATIEMPO
No. 1 Junio
a septiembre de 1987
N°2 de octubre de 1987 a enero de
1988
N°3 de
febrero a mayo de 1988
No.
4 junio a septiembre de
1988
No. octubre de 1988 a enero
1989
No.
6 febrero a mayo de
1989
No.
7
octubre de 1990
No.
8 - 1991
No.
9 - 1997
No.
10 - 1998
No.
11 - 2000
No.
12 - 2002
No.
13 - ????
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