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Mujeres en la música colombiana

Destacamos su sobresaliente labor. Primera entrega.

ENTREVISTA

La provincia y Carlos Vives antes de su gira "El rock de mi pueblo 2005"

"Siempre he creído que un artista sólo no toca el cielo y que casi en las sombras son muchas las personas que trabajan duro para lograr que un artista triunfe" Carlos Vives.

Felicitaciones por el nuevo Grammy Latino.

LA COMUMNA VALLENATA

Un Grammy a lo Vallenato

"...Vea señora yo soy Francisquillo el Vallenato, quiero hablar contigo para que me ayude a proyectar una inquietud que tengo...

Por Fercahino

Música andina colombiana a la manera tradicional bogotana

Sobre la nueva producción discográfica SANTA CLARA.

SE BUSCA... Grupo que apueste por el ser humano detrás del instrumentista

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LA PROVINCIA Y CARLOS VIVES ANTES DE SU GIRA

“EL ROCK DE MI PUEBLO 2005”

 

Tercera parte

 

Carlos Vives - Gira el Rock de mi Pueblo 2005

 

Luego de hablar, sin apenas creerlo, con toda La Provincia, me voy en busca de Carlos Vives. Me hubiese gustado tener más tiempo para explayarme con cada uno de los músicos de la Provincia, pero pienso, en otra ocasión será. De cada uno podría sacar páginas completas y bien merecido se lo tendrían. Ya llegará ese día.

 

Por lo pronto, me dirijo al apartamento de Carlos en la ciudad de Bogotá, no puedo evitar sentir cierta inquietud, ¿Qué le pregunta uno a una persona como Carlos? Acaso ¿Existe alguna pregunta que no le hayan hecho?

 

Carlos nos abre la puerta y nos da la bienvenida. A veces uno se pregunta por qué ciertas personas logran llegar a puntos tan altos y para uno es difícil explicárselo teniéndolos siempre tan distantes, al otro lado del radio o del televisor o del escenario. Pero, en el caso de Carlos, en el mismo momento en que uno tiene la oportunidad de tenerlo frente a frente logra entender por qué ha llegado tan lejos.

 

Es una persona que posee no sólo un gran carisma y un gran talento si no además una enorme calidez humana. Es un ser absolutamente apasionado por lo que hace. Basta escucharlo hablar de la música, de su gente, de su tierra, hasta de sus parrandas, cada cosa que dice te trasmite esa pasión, la misma que vemos en el escenario o en cada canción. ¿Será por eso que su música nos toca tanto? ¿Será que nos trasmite eso? Eso que yo llamaría amor, es música hecha con amor.

La entrevista fue un poco larga, aunque sinceramente se me quedó corta. Sus palabras a veces se dispersan, cuando Carlos habla parece estar viendo cada cosa que cuenta, parece que se va; se transporta a cada momento y luego regresa y con una sonrisa en los labios continua respondiendo cada pregunta.

 

CARLOS VIVES – Voz Líder  

 

En EEUU - Gira El Rock de mi Pueblo 2005

Lo primero que le pregunté fue por la historia de La Provincia y su proyecto musical. A la hora de editar la entrevista, pensé, ¿para que cortarla? Mejor que el lector reciba del mismo Carlos las palabras tal cual las recibí yo. Aquí les obsequiamos esta entrevista sin editar.

Historia de La Provincia contada por Carlos Vives

 

Es una historia que nace en Bogotá, pero se alimenta de la vivencia, de donde nací, de toda esa historia antes de llegar a Bogotá. A mi me gustaba cantar desde pelao y en mi casa nos apoyaban mucho. Lo que yo tenía en mi vida era la música del Caribe nuestro, lo que se recibía en Santa Marta, ya fuese el vallenato o el porro de esa otra parte del caribe, ya fuera lo cubano, de mi familia, mis papas y sus amigos… Hoy lo distingo completamente, el juego de dominó, la manera de cantar los boleros. El espíritu es muy cercano a lo que es Santiago de Cuba. Cuando yo vengo a Bogotá me traigo esa música. Crecí en la distancia, entre lo que era el rock o la música moderna y lo que era esa música de tradición viniese de donde viniese.

 

Cuando terminé el colegio comencé a descubrir mucha música de otras partes en español. Siempre como caribeño habías rechazado un poco cualquier cosa que viniera en inglés,  recuerdo mis amigos de Santa Marta veían a alguien escuchando una canción en ingles y lo vacilaban, me entiendes, porque lo que oía el samario era el vallenato, la música de la radio era la cumbia, el porro y en las tradiciones familiares, en los bailes, el porro especialmente era lo que se escuchaba.

 

En mi época de universidad descubrí el Rock Argentino. Yo encontré gente en Bogotá que tenían al Rock Argentino simplemente como excusa para hacer música, como un factor que nos unía, y esta gente tenía conocimiento de la música clásica, de la cosa americana, del jazz, la corriente inglesa, muchos movimientos que son herramientas para encontrar un proyecto serio ya sea comercial o cultural.  Bogotá me dio eso y me dejó conocer ciertas personas que tenían sus bandas con una música nacida del auge que estaba tomando el Rock en Español, el Rock Argentino, el mismo de España, Chile, México. Ese moviendo motivó mucho a que bandas en Bogotá, Medellín, Barranquilla, Cali decidieran hacer sus cosas, eso me llamó la atención y me acerqué a esos músicos. En un principio por simpatía, por grupie…(risas)… ya que era mi época de universidad y había que salir, se rumbeaba, se estudiaba, se pensaba y se maquinaba todo el día en algo.

 

Para esa época ya estaba actuando y todos esos papeles me ayudaron ha tener la idea de lo que queríamos hacer, trabajar en teatro y en televisión en historias muy costumbristas. Fueron unos días maravillosos, las personas querían hacer patria por medio de la televisión. Eso fue lo que me dio Bogotá.

 

Yo descubrí mucho en esa época. Incluso antes de llegar a un punto importante que es empezar a buscar a unos personajes para hacer algo y no sólo como un fan, si no ya para “hey” preguntarles por algo que me estoy imaginando, para saber si funciona o no funciona… Yo sentí que ellos tenían un código, déjame usar unas palabras: “El código Roquero de la Cumbia” fue lo primero que me pareció cuando yo veía a Bernardo Velasco, a Carlos Ivan Medina y a Teto Ocampo tocar un blues y fusionarlo con la tambora y la gaita. Era descubrir que la cumbia tenía un patrón moderno, que era el fundamento de la cosa. Entonces yo me dije: “Claro, el patrón roquero de la cumbia”  hay un patrón tradicional, hay un patrón roquero, podría decir que hay un patrón blusero y hay un patrón roquero al igual que al sur de los Estados Unidos.

 

Pero paso una cosa en mi vida que no es casualidad, cuando yo acepté el papel de Escalona yo ya había creado las bases para que el día que fueran a hacer ese proyecto la gente dijera: “hey, llamemos a Carlos Vives”. Entonces me fui a hacer Escalona y Escalona fue una historia muy interesante, una televisión muy decente, que tenía que ver con mi vida, con la vida de compañeros de colegio de mi papá, con toda una idiosincrasia y con una cosa que me perteneció a mi siempre y que siempre quise y que me traje para Bogotá un día. El proyecto de Escalona me fascinó, me reencontré conmigo, con mi trabajo de actor y me dejó trabajar con la música de Escalona. Fue tener el contacto con muchos acordeonistas que llegaban y armaban un trío o un grupo para montar las canciones. Entonces me fui a vivir a Valledupar a hacer la música, pero tenía en la mente el proyecto musical de Bogotá. Entonces yo cantaba baladas, las canciones de la época, las de grupos como Compañía Ilimitada, Distrito Especial, Pasaporte y de rock argentino. Pero yo decía… Sí… ¿Cual podría ser mi aporte?

 

Cuando yo regrese a mi tierra y pude volver a cantar, tuve que montar más de 50 canciones en el play back y en vivo para una serie de televisión. Era mucho tiempo solo pensando, era mucho tiempo en un sitio, en un cuarto de un hotel, en un patio de una piscina, en un set de televisión, era mucho tiempo pensando… qué… esta fascinación que me producía hacer este personaje y de volver a cantar canciones… Tu sabes que me pasó, cuando a mi me dieron la lista de las 50 canciones que tenía que cantar yo ya casi me las sabía todas y las canté de chiquito y no las volví a cantar y las vi en el guión y ya yo sabía cómo era el dejo, cómo se cantaban. 

 

Entonces, cuando empiezo a descubrir esta fascinación de encontrar mi camino por donde arrancar, empieza a marcarme siempre Bogotá, Bogotá Carlos Ivan, me entiendes, el combo que yo había conocido, que seguía, me entiendes y que podían tener los patrones para que esto que yo sentía muy mío, muy tradicional me dijera a donde puedo llegar con esto… y entonces me enseña mucho el vallenato y el equipo para poner en práctica todo lo que yo sabía de vallenato es el equipo de Bogotá, el patrón bogotano. Porque fueron los músicos bogotanos…incluso los que no son bogotanos y vivieron su proceso en Bogotá, les pasó lo mismo que me pasó a mí.

 

Entonces cuando empecé trabajar el vallenato para la serie de televisión, yo podía conectar ese vallenato con las cumbias - blues de Distrito Especial, con la cumbia - funky de Distrito Especial, con el patron funky de Distrito Especial, con el Chandé…era muy fácil conectar… Entonces, no es que uno se alegre decir que descubrió tarde que folclores más jóvenes como el Vallenato, el porro son hijos de la cumbia. Muchos dicen que no, pero la esencia la tiene la cumbia, porque si uno canta Vallenato es muy fácil caer en la cumbia, si yo canto un vallenato es muy fácil llevarlo al porro… es por eso que yo voy más atrás, a esa cumbia… a esos patrones de África que se mezclaron con los indígenas. Y así busqué a Teto, Carlos Ivan y a Egidio que trabajaba conmigo desde Escalona. Entonces yo trabajaba con el conjunto Vallenato típico de Egidio y me ponía una corbata (risas).

 

Pero yo pensaba en el sonido que quería crear para no irme de él nunca. Subvaloramos el folclor y es increíble… el vallenato me enseñó que el rock and roll nació del Blues, uno puede ir trabajando con la música e ir mezclándolo con la cumbia y lo uno y lo otro, entonces, algo como tan de un pueblo, de una región se vuelve universal… Entonces así llegó el Papa que era el Bajista que recomendaba todo el mundo y yo quería Gaitas y se hizo una convocatoria y llegó, llegó Mayte. Luego fueron llegando Shangó Deli, El negro Rosado, Eder Polo, Pablo Bernal y creamos La Provincia…

 

A mi me producía una gran felicidad saber que iba a cantar eso y me acordaba de cómo les gustaba a mis amigos que yo cantara eso, que eran casi todos de Bogotá. Sabía que tenía que encontrar la forma de hacerlo en donde me sintiera más cómodo. Yo podía haber hecho eso de otra manera o podía haberlo hecho de la manera que lo hicimos, eso dependió mucho de la gente que yo busqué. Y por eso busque a mis amigos, ellos eran personas a las que uno les podía pedir algo ya fuera tarareado o en palabras que ellos entendían y usaban.

 

Esto no deja de ser un proyecto experimental que lleva unos elementos que le llegan al corazón a la gente y que le pertenecen a todo un país, a la gente del sur, del norte, del oriente y occidente… a todo un país. Y ahí empecé a trabajar, a mirar cosas menos comerciales en un momento dado, pero era el trabajo que te marcaba una forma, un camino y tus posibilidades.

 

Esto que tu estabas haciendo era algo absolutamente novedoso en su momento y generalmente cuando uno crea cosas siempre existe un riesgo. Tu en algún momento de ese proceso de creación del proyecto ¿Te imaginaste que iba a tener ese impacto que tuvo en la gente?

 

Yo sabía que le iba a gustar a la gente, pero no en qué medida… Porque cosas buenas no son las primeras que se hacen y esto viene de un proceso de mucha gente.

 

Yo te hablaba del Patrón Bogotano, pero después de todo esto comienzo a entender mejor a todos los músicos tradicionales… a Lucho Bermúdez  gaitero  del Carmen de Bolívar que empieza a soñar con su música, que se impresiona con las big band de la época y llega donde llega. Ya veo hoy a un Noel Petro con mucho más respeto. A entender más a un Joe Arrollo con su influencia Afroantillana. Y a uno le da felicidad meterse ahí en toda esa vaina de la música colombiana.

 

¿Cuál fue tu primera Canción?

 

No sé, yo en el colegio hacía unas cosas con Santiago Moure, él es muy buen músico, no se por qué nunca se dedicó a la música. Tal vez si yo no hubiera vivido en Bogotá, quizás no hubiera descubierto cosas, porque los bogotanos me encausaron mucho. Hicimos obras de teatro con letras de Santiago, Lucho Hurtado, Juan Carlos Castellanos. Ninguno sabía tocar, yo chapoteaba una guitarra, era una cosa impresionante... (Risas)

 

Hablemos un poco de tu primer disco y comparémoslo con lo que es ahora “El Rock de mi pueblo”

 

Clásicos de la Provincia

Después de que yo hice Escalona, tenía que hacer un disco de Vallenatos porque le gustó mucho a la gente y había trabajado con esta música. Quería buscar un sonido nuevo, no cambiar la esencia pero sí buscar algo que yo era.

 

Se llama Clásicos de la Provincia pero se pudo haber llamado clásicos de vallenato o del acordeón. Pero se llamo Clásicos de la Provincia porque una de las cosas que más me reforzó a mi el hacer Escalona, fue darme cuenta de que en Santa Marta la gente que más me dejó en la vida venía de la provincia, de Riohacha, del Cesar. Para mi fue, primero, terminar algo que yo había empezado con Escalona, y segundo, a la juventud le gustó y yo quise decirle a la gente joven que además de Escalona esto era una corriente de estas diferentes provincias de la zona del vallenato tan importantes como Escalona, fue por eso que puse fotos y cosas.

 

Cuando yo empecé a sacar la cuenta de la gente que tenía que salir en el trabajo me salió un álbum doble. Por supuesto para la industria era algo imposible y el sencillo estaba en veremos porque no creían que mi cara servía para cantar vallenato…los cliché que existen... A lo mejor yo no era el clásico cantante Vallenato, el que la industria buscaba, pero yo quería cantar vallenato porque me pertenece al igual que la guabina, el bambuco o el currulao.

Clásicos de la Provincia lo pude haber llamado el rock de mi pueblo en la época. Yo puedo ser un músico humilde y hacer muy sencillita mi música tradicional y ser el rock de mi pueblo porque tengo un mensaje en donde rescato ciertos sentimientos y sensaciones al finalizar. El aceptar que la música es mi música donde quiera que yo esté, la haga bien o mal, lo que importa es que me di cuenta de que tenía algo que era mío, así no fuera ni negro, ni indio, ni blanco, yo nací aquí y me pertenece, yo soy feliz con mi pueblo. Por eso yo lo llamo El Rock de mi Pueblo, mi idea era hacer música moderna, yo era un roquero y el nivel que yo logré con mis cosas, es el nivel que me hace feliz.

 

Te voy a decir unas palabras y tú me dices lo primero que venga a tu mente

 

No…Eso es para sacar análisis psicológicos después…no ... (Es con relación a la música Carlos. Le digo)…a bueno (me responde)

 

Música Colombiana

Música de todas partes, para todos

 

Colombia

América

 

El Mejor lugar

El Planeta Tierra

 

Los Jóvenes músicos

Los llamados, en la música de Colombia esta todo por hacer, los músicos colombianos son los que son, yo creo que viene el tiempo de la música Colombiana.

 

¿Como es vista la música colombiana, en este momento, fuera de nuestro país?

 

La música colombiana es para todos porque de alguna manera tenemos…Mira la diferencia de la cumbia con la música afroantillana es indígena, lo andino, lo andino va desde el río grande hasta la Patagonia, lo africano, para que te digo y lo europeo para que te digo más…

 

Entonces la música colombiana es una cosa que expresa la sensación del alma del colombiano. Y en ultimas si tenemos que sacar un factor yo creo que es la alegría, la espiritualidad, yo creo que la música colombiana tiene una cosa viva, de vida y eso, tu sabes, eso el mundo lo necesita.

 

Lo que pasa con la música de Colombia afuera es eso, cosas vivas, le trae una cosa a la gente… por eso yo pienso que es el tiempo de la música de Colombia, porque Colombia es eso, es algo muy cósmico... Yo creo que hay un renacer de cosas y la gente joven cada vez es más tierna con ciertas cosas de Colombia, que cada vez se acercan más.

 

Yo pienso que ese músico colombiano es cósmico, es bonito, como artista tiene algo tan verdadero y que le da felicidad entregar y a la gente la da felicidad recibir. Eso es lo que pasa allá afuera.

 

Primera parte

Segunda parte

 

 

Bogotá DC - Colombia

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